Viernes, 12 de Marzo de 2010

El abuelo de Marta asiste a la audiencia, con una importante presencia policial

EFE ·12/03/2010 - 07:27h

EFE - El asesino confeso de Marta de Castillo, Miguel Carcaño, a su llegada a los juzgados de Sevilla. EFE/Archivo

El abuelo de Marta del Castillo asiste, en representación de la familia, a la audiencia preliminar por la muerte de la joven sevillana, que se celebra hoy con un importante despliegue policial para proteger a los acusados y testigos.

La audiencia preliminar, paso previo a remitir el caso a un Tribunal del Jurado, se celebra en una sala de vistas de los juzgados después de que los cuatro acusados hayan llegado protegidos por la policía para evitar incidentes.

Samuel B.P., acusado de ayudar a deshacerse del cuerpo, ha llegado poco después de las 8 horas a los juzgados, y a las 8.50 horas lo han hecho el hermano mayor del asesino confeso, Francisco Javier D.M., y su novia María G.M, ambos con las caras tapadas y escoltados por cuatro policías.

El asesino confeso, Miguel C.D., ha llegado a los juzgados procedente de la cárcel de Morón de la Frontera (Sevilla), donde cumple prisión, y ha sido increpado con gritos de "asesino", "dejádnoslo a nosotros" y "escupe dónde está la niña" por algunas personas concentradas a la puerta.

José Antonio Casanueva, abuelo de la joven presuntamente violada y asesinada en enero de 2009, se encuentra en los juzgados sevillanos en representación de la familia y ha dicho a los periodistas que los padres de Marta no van a acudir al acto, aunque sí lo hicieron hace unas semanas cuando la Audiencia provincial debatió sobre la continuación del procedimiento.

Los cinco miembros de la familia de Camas (Sevilla) que acogió al asesino confeso, que están citados como testigos, han llegado juntos y con la abuela sentada en una silla de ruedas, tras un intento fallido de suspender la declaración de la anciana por enfermedad.

El acto ha comenzado con la declaración de los psiquiatras Julio Guija, director del Instituto de Medicina Legal de Sevilla, y Jesús Parejo, que deben certificar el daño moral causado a los padres de Marta por la "pertinaz negativa" de los cuatro acusados a desvelar el paradero del cuerpo de la víctima.