Viernes, 12 de Marzo de 2010

"No voy a cruzar palabra con Burka; hablaré corriendo"

La corredora de 1.500 metros aspira al oro en los Mundiales de pista cubierta que se celebran en Doha

IGNACIO ROMO ·12/03/2010 - 08:00h

AFP - Natalia Rodríguez llora minutos antes de ser descalificada en Berlín.

Está con la ilusión de una niña. Este fin de semana afronta su primer gran test después de sus conmovedoras lágrimas en los Mundiales de Berlín, el verano pasado. Entonces, en la final femenina de los 1.500 metros, su llanto fue el de todos los españoles. La tarraconense se veía fuerte, capaz de todo. Y lo demostró. Cruzó la meta en cabeza, pero su triunfo fue invalidado por el comité arbitral. Natalia fue descalificada por mandar al suelo a la etíope Gelete Burka tras tropezarse con ella al adelantarla por dentro. Este fin de semana tiene la ocasión de resarcirse. El atletismo le debe un oro.

¿Va a decirle algo a Burka cuando la vea en Doha?

No. No voy a cruzar palabra con Burka . Lo que le tenga que decir, se lo diré corriendo. Voy a hablar en la carrera.

¿Cuesta superar un desenlace como el de Pekín?

Sí. Pero dejo claro que lo de Berlín está olvidado y superado. Ha quedado atrás.

¿En qué momento se encuentra?

Bastante bien. Tuve algunas dudas por la gripe de la semana pasada, pero se esfumaron en la final de los Campeonatos de España.

¿Aspira a lo máximo?

Sí. Saldré a por todas.

Esta vez tendrá los codos quietecitos.

¡Sí! Confiaré en las piernas. Llego bien de forma y eso es lo importante. Iré con cuidado, pero no hay que obsesionarse con lo de Berlín.

¿A quiénes considera sus rivales más difíciles?

A Alminova (Rusia), Burka (Etiopía) y Jamal (Bahrein). Y a Dobriskey (Inglaterra), que siempre sorprende.

¿Sabe que Dobriskey declaró después de Berlín que para ella usted había sido la campeona?

Sí. Algo me dijeron. Pues perfecto. Oír algo agradable de vez en cuando, pues te anima.

"¿Paquillo? Que pillen a tramposos siempre es bienvenido"

¿La final será rápida?

Sí. Creo que se correrá en menos de cuatro minutos. Si corre Yevdokimova es probable que tire con fuerza. Suele hacerlo.

José Luis González decía que no estudiaba vídeos de sus rivales porque "cada carrera muere en sí misma". ¿Está de acuerdo?

Sí. Es una frase muy sabia. Lo importante es controlarlo todo desde el disparo de salida.

¿Ha cambiado en algo su preparación este año?

No. El entrenamiento ha sido muy similar al de 2009. He hecho mucho volumen, algo que cada vez me cuesta menos. En noviembre llegué a hacer 115 kilómetros semanales y en febrero he bajado a 80.

¿Subirá de distancia?

Todavía no. En Londres quiero correr 1.500 metros. Aunque mi entrenador me intenta convencer de que corra un 5.000.

Pero de momento se ha escaqueado.

¡Sí! Exacto. ¡Ésa es la palabra!

Nuria Fernández, su gran rival en España, ha pasado de la pista cubierta este invierno. ¿Cómo lo ve?

Lo esperaba. A ella le gusta el cross, se ve cómoda ahí y le da una buena base. La pista es más exigente. Quizá algún año me animo a preparar bien la temporada de cross.

Este invierno hemos vivido la angustia del caso Paquillo. ¿Qué piensa?

Uf. ¡Madre mía! Vamos a ver. Siempre que se pilla a tramposos, bienvenido sea. Ha sido una pena. Ojalá todos los atletas fueran limpios.

"Aspiro a lo máximo; una vez en la final saldré a por todas"

¿Tiene solución el dopaje?

Es como el gato y el ratón. Estamos muy controlados pero hay sustancias que van por delante y no se detectan.

¿Ha pasado controles este invierno?

Sí. Tres.

¿Qué recuerda de Berlín? ¿Se sentía campeona del mundo?

Sí. Recuerdo que en el calentamiento, antes de correr la final, tenía la sensación de que podía ganar. Y ahora también la tengo.

¿Valora usted igual la pista cubierta?

No. No sé, quizás soy muy ambiciosa. Pero llego a Doha con muchas ganas.

Usted es muy rockera.

Sí. Me encanta Led Zeppelin. También me gusta Macaco.

¿Cómo ha visto la selección del 1.500 masculino?

¿Se refiera a toda la polémica y eso?

Sí.

A ver. Hay unos criterios que consisten en hacer la mínima y luego el Campeonato de España. Olmedo se ganó el puesto. Pero siempre hay un as bajo la manga para casos dudosos. Ahí decide el Comité Técnico y yo ya no me meto. Hay que respetarlo.