Jueves, 11 de Marzo de 2010

AQMI comienza a liberar a los cooperantes

Alicia Gámez declara que los secuestradores le dieron "buen trato, dentro de la dureza del desierto"

PEDRO ÁGUEDA ·11/03/2010 - 08:00h

Llegada de la cooperante Alicia Gámez. - edu bayer

Las negociaciones del Gobierno para obtener la libertad de los tres cooperantes españoles comenzaron ayer a dar sus frutos. Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) dejó marchar a Alicia Gámez, paso previo a la puesta en libertad de Roque Pascual y Albert Vilalta, que aún permanecen en poder de los terroristas, según informaron fuentes implicadas en el proceso para la liberación de los cooperantes.

AQMI reprodujo ayer los pasos seguidos en anteriores secuestros de occidentales y puso primero en libertad a la única mujer del grupo de españoles, custodiados por la facción de Mokhtar Belmokhtar. A la liberación de Gámez ha contribuido de forma decisiva el Gobierno de Burkina Faso. El vecino al sur de Mali cuenta con una de sus ciudadanas entre los rehenes de la última ofensiva de Al Qaeda en el Sahel. De hecho, las primeras noticias sobre la liberación de Gámez hablaban también de la puesta en libertad de Filomena Kabouré, de 39 años, secuestrada junto a su marido, el italiano Sergio Cicala, el 18 de diciembre en Mauritania. A mediodía, la noticia fue desmentida por el Gobierno de Burkina Faso.

El Gobierno da por segura la liberación de los otros dos cooperantes

Fuentes diplomáticas citadas por la agencia France Presse aseguraron que dos emisarios del presidente de ese país, Blaise Compaoré, llevan varios días en el desierto del norte de Mali negociando con los secuestradores.

Por su parte, el Gobierno español evitó referirse a Burkina Faso porque la libertad de Gámez es fruto de "la cooperación de muchos países de la zona", según la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega. Esta negó rotundamente que se hayan satisfecho las exigencias de los secuestradores. "No ha habido ningún pago", afirmó durante una rueda de prensa celebrada en el palacio de la Moncloa. "La liberación es el resultado del trabajo que han venido realizando servicios diplomáticos y de inteligencia y cooperación con otros países. No ha habido otro tipo de contraprestación", zanjó la vicepresidenta.

Entrega en el desierto

Burkina Faso ha jugado un papel clave en la puesta en libertad de Gámez

La entrega de Gámez se produjo de madrugada, en un punto del desierto maliense. Con la participación de agentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la cooperante fue trasladada en todoterreno a la ciudad de Gao.

Prueba de la decisiva intervención de Burkina Faso es que la catalana abandonó territorio maliense en avión con dirección a la capital de Burkina Faso y no a la del país donde ha permanecido retenida desde poco después de ser secuestrada en Mauritania. En Uagadougú la esperaba un avión Falcon de las Fuerzas Aéreas españolas en el que había viajado desde Madrid la secretaria de Estado de Cooperación, Soraya Rodríguez, un hermano de Gámez y un psicólogo.

Declaraciones

Los secuestrados han telefoneado desde el desierto a sus familias

Poco después de las cinco de la tarde, Gámez descendía del avión, se abrazaba a sus familiares y pronunciaba una breve declaración escrita. En la misma aseguraba que los secuestradores le habían dispensado un trato bueno, como a los otros dos secuestrados, "dentro de las limitaciones del desierto". Esta afirmación contrasta con lo relatado por el francés Pierre Camatte, liberado tras la excarcelación de cuatro terroristas en Mali y que denunció continuos maltratos de unos "fanáticos" que intentaron convertirlo al Islam.

Gámez habló incluso de "respeto" por parte de sus secuestradores, una facción distinta a la que retenía al francés. Camatte fue custodiado por Moktada Abdelhamid Abu Zeid, cuyo grupo cuenta en su haber con el asesinato de otro rehén, el británico Edwin Dyer, después de que su Gobierno se negase a entablar cualquier negociación con los terroristas.

Los secuestradores de los españoles han atendido las tres heridas de bala que presentaba Albert Vilalta en una pierna. De la Vega abandonó la "prudencia" y "discreción" que el Gobierno ha reclamado desde el principio del secuestro para explicar en una emisora de radio cómo el Ejecutivo persiguió la "inmediata" liberación de Vilalta cuando supo de las heridas de este. No fue posible y el cooperante terminó de recuperarse, añadió.

El Ejecutivo ha recibido cartas, fotos y vídeos como "prueba de vida"

Hasta el momento se conocía que el Gobierno había recibido un vídeo como "prueba de vida" de los cooperantes. En la entrevista radiofónica, la vicepresidenta reveló que además se han recibido cartas, fotografías y que los terroristas incluso han dejado a los cooperantes telefonear a sus familiares. "Cuando pedíamos una prueba de vida, se producía. Eso siempre ayuda a atravesar esta travesía tan dura hasta que se produzca la liberación", explicó De la Vega.

Rehenes italianos

Fuentes próximas a la negociación apuntaron a que Burkina Faso resultará fundamental también para la puesta en libertad de los dos cooperantes aún retenidos, sin que todavía haya datos que permitan confiar en una pronta resolución.

La rehén de Burkina Faso, Filomena Kabouré, de 39 años, nacionalizada italiana, sigue en manos de Al Qaeda porque, al parecer, ha preferido continuar al lado de su marido. El 28 de febrero, AQMI difundió un vídeo en el que Sergio Cicala apelaba a la generosidad de su primer ministro, Silvio Berlusconi, para que cediera a las exigencias de los terroristas, también la libertad de sus presos.

"Mi libertad y la de mi esposa depende de la concesiones que el Gobierno haga; espero que lo antes posible se interese por nuestras personas y, por lo tanto, por nuestras vidas", aseguraba el italiano. Se trataba de una prórroga al ultimátum que 25 días antes los rehenes habían dado para que fueran satisfechas sus exigencias a cambio de Cicala y Kabouré. Ambos también permanecen separados de los cooperantes españoles.