Jueves, 11 de Marzo de 2010

Al Qaeda decide desde Pakistán el destino de sus rehenes en el Magreb

El círculo de Bin Laden autorizó el asesinato de un ciudadano británico en 2009

P. Á. ·11/03/2010 - 00:15h

Desde que los grupos salafistas del norte de África recibieron en 2007 permiso de la cúpula de Al Qaeda para fusionarse bajo el nombre de la red terrorista, todas las decisiones importantes sobre su actividad deben lograr el visto bueno de los líderes que se esconden en la frontera entre Pakistán y Afganistán.

Así ocurrió con el hecho que angustia a los negociadores españoles del secuestro de loscooperantes, el asesinato del ciudadano británico Edwin Dyer en junio de 2009. Al Qaeda para el Magreb Islámico (AQMI) secuestró en enero de ese año a cuatro turistas europeos, dos suizos, una alemana y un británico. La ciudadana suiza y la alemana fueron las primeras en recuperar la libertad a los tres meses, como ha ocurrido ahora con Alicia Gámez, pero los dos hombres siguieron retenidos y, en junio, Dyer fue ejecutado.

Al Qaeda no ha hecho apenas propaganda con los cooperantes

Llamada de la cúpula

Los Servicios de Inteligencia confirmaron que la decisión de asesinar al ciudadano británico se produjo tras una llamada vía satélite procedente de la cúpula de Al Qaeda. En realidad, los líderes de la red terrorista internacional habían participado en toda la estrategia del secuestro que, en el caso del británico, utilizaron con fines propagandísticos. La exigencia para que recuperase la libertad era la excarcelación de Abu Qutada, el predicador del odio encarcelado en Reino Unido, considerado líder ideológico de la organización en Europa.

Según fuentes de la lucha antiterrorista, Al Qaeda sabía de antemano que la excarcelación de Abu Qutada era imposible y que los británicos, fieles a su tradición, evitarían cualquier negociación con terroristas. La suerte de Dyer, en realidad, estaba echada desde poco después de ser secuestrado.

Los terroristas admiten una crisis económica desde 2008

En la misma línea, AQMI tiene permiso de su matriz para secuestrar occidentales con objeto de obtener dinero y la libertad de terroristas encarcelados en la zona. Se trata, añaden las fuentes consultadas, de salir de la situación de debilidad que sufren desde hace casi dos años. De hecho, en 2008, AQMI hizo público un comunicado en el que admitía no tener medios ni para alimentar a sus miembros y curarlos de las heridas "de guerra".

Contacto en Navidades

Pero el desarrollo del secuestro de los cooperantes difiere en gran medida del que terminó costando la vida a Dyer. En primer lugar, las exigencias planteadas, y modificadas a lo largo del cautiverio, no han sido hechas públicas en ningún momento. Cuando estas peticiones se trasladaron, la pasada Navidad, a través del negociador en Malí, aludían a presos encarcelados en la zona y no a alguno de los que purga su pena en cárceles europeas, una reclamación inasumible que hubiera supuesto una sentencia de muerte anticipada para los cooperantes.

En la mañana del pasado viernes, el líder tribal malí implicado en los contactos recibió una llamada exigiendo la libertad de presos en Mauritania a cambio de los españoles. AQMI recuperaba así una de las condiciones originales, que se sumaba al pago de un rescate millonario.

Finalmente, Malí sirvió para que el francés Pierre Camatte fuera liberado tras la excarcelación de cuatro terroristas presos en ese país, pero ha sido el vecino de Burkina Faso el que se ha revelado a última hora fundamental para la resolución del secuestro de los españoles.