Jueves, 11 de Marzo de 2010

Un ruso, un indio y un chino

Ecclestone fomenta la globalización

A. L. M. ·11/03/2010 - 08:00h

Petrov, piloto de Renault.

Suena a chiste clásico, pero no es ninguna broma. Bernie Ecclestone, el avispado presidente de la F1, sabe que el crecimiento de su negocio pasa por la manida globalización. Con crisis o sin ella, cuantos más mercados abres, más dinero acaba entrando. Y como quiera que el ciudadano de cualquier país se interesa más por algo cuando le toca de cerca, el astuto Bernie fomenta desde hace años la presencia en la parrilla de pilotos de países sin tradición en el deporte del automovilismo, pero económicamente poderosos o emergentes. Son los casos de Rusia, India, China y Malasia.

Vitaly Petrov es el modelo. Nacido en Vyborg hace 25 años, es el primer piloto de nacionalidad rusa en los 60 años de historia de la F1. Petrov fichó en enero por Renault, una escudería que amenazaba quiebra, y de su mano llegó hace unos días un poderoso patrocinador, la empresa automovilística Lada, empujada a invertir en el equipo galo por el mismo Vladimir Putin, primer ministro ruso.

Ese es el guión preferido de Ecclestone. El pequeño y hábil empresario inglés prefiere ir sobre seguro, especialmente en los convulsos tiempos económicos actuales, y nada tan seguro como el dinero procedente de las arcas públicas, mucho menos arriesgado que las promesas de inversión privada. El G. P. de Europa que se celebra en Valencia (23 de junio) bajo el fundamental paraguas monetario de la Generalitat y el Ayuntamiento es otra versión ideal del decálogo de los negocios que guía al mandamás de la F1.

Siendo ambicioso, Bernie también cultiva la paciencia. Tiene la mirada larga y siembra aquí y allá esperando la cosecha. Así aterriza Karun Chandok (26 años) en el Hispania Racing. Es el primer piloto de F1 nacido en India, el segundo país más poblado del mundo (1.160 millones de habitantes) y una potencia económica en ascenso. Por si acaso, el más poblado y la cuarta potencia económica de facto, China (1.300 millones), también tiene un representante en la F1: Ho-Ping Tung. De momento, es piloto reserva de Renault, pero su nombre ya circula por el paddock.

Lo mismo sucede con los neozelandeses Hartley y Ricciardo, suplentes en Toro Rosso, y el malayo Fauzy, reserva de Lotus, una de las nuevas escuderías que, por cierto, se apellida Malaysia porque buena parte de su capital procede del Gobierno de ese país. Otra jugada maestra de Ecclestone.