Miércoles, 10 de Marzo de 2010

Diálogos de arte español

El Museo ICO de Madrid muestra hasta el 23 de mayo el trabajo de 22 creadores del siglo XX

PÚBLICO ·10/03/2010 - 16:45h

Juan Navarro Baldeweg pintó 'Danae roja' en 1984.

No hay ni un solo panel explicativo. El espectador debe dejarse llevar por un diálogo entre las obras de Miquel Barceló, Eduardo Arroyo, Juan Muñoz, Juan Navarro Baldeweg y Eva Lootz, entre otros. El Museo ICO de Madrid reúne hasta el 23 de mayo de 2010 72 trabajos de 22 artistas que marcaron el siglo XX.

La exposición Iluminación de contraste es "didáctica, porque otorga un papel creativo y participativo al visitante; quería que hasta mi sobrino entienda las relaciones entre las obras y los artistas", explica el comisario Óscar Alonso Molina. 

El juego consiste en imaginar los diálogos entre las obras. Una de las salas del museo muestra los trabajos de Eduardo Arroyo, Miquel Barceló y José María Sicilia; otra establece una relación entre los colores de Esteban Vicente y las estatuas de Eva Lootz. Muchas de las obras ya fueron mostradas en museos como el Reina Sofía, otras son inéditas para el público. "Esos artistas miraban fuera de España. Han asimilado movimientos artísticos que nacieron en otros países y consiguieron ser reconocidos", añade Óscar Alonso Molina.

La pintura no es el único género presente, pues también hay collages, obras con mensajes políticos como las de Rogelio López Cuenca y su Machine à langage (Máquina de lenguage), y la performance fotográfica de Juan Hidalgo, quien en 1969 va desnudándose hasta que su sexo se transforme en una flor.  

La selección no ha sido fácil. Todas las obras de la muestra pertenecen a las colecciones del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que reúnen unos 600 trabajos de los años ochenta y noventa. El ICO no puede, sin embargo, exponer esta colección de manera permanente (por falta de espacio) y eligió una pequeña parte para dar a conocer ahora al público. Analistas del sector del arte consideran que en el contexto actual de crisis y la falta de dinero para conseguir nuevas obras, las grandes instituciones culturales apuestan por sus propios fondos para actualizar sus programas de exposición.