Miércoles, 10 de Marzo de 2010

Ashton se defiende de las críticas y pide más comprensión

La representante de la política exterior de la UE cumple cien días muy cuestionada por su ausencia en grandes citas internacionales

PÚBLICO/ EFE ·10/03/2010 - 15:09h

REUTERS - La responsable de la diplomacia de la Unión Europea, Catherine Ashton, responde a las preguntas de los eurodiputados

La Alta Representante de Política Exterior y vicepresidenta de la Comisión Europea, Catherine Ashton, cumple hoy cien días en el cargo. Se podría decir que se le ha agotado el período de gracia que se otorga a todo nuevo cargo público si no fuera porque Ashton ha recibido numerosas críticas casi desde el inicio de su mandato.

Sus ausencias en citas importantes como la reunión informal de ministros de Defensa de la UE el pasado mes en Palma de Mallorca o la espera de dos meses tras el terremoto en Haití para visitar el país son sólo algunos ejemplos que le han granjeado las afiladas críticas que se le han lanzado desde diversos sectores. En el Consejo Europeo y en el Parlamento europeo lamentan la "desaparición" de la Unión del escenario internacional sobre todo en los últimos meses.

No son pocos los que cuestionan el nombramiento de Ashton, una política de perfil bajo que ni tan siquiera era la primera opción para el puesto. Muchos analistas creen que le viene grande: no en balde Ashton era la secretaria de Comercio en Bruselas y su experiencia en el campo internacional es poco menos que nula, algo que se ha podido constatar en su múltiples tropiezos en estos cien días.

"Hacer esto es complicado, pero también excitante", aseguró Ashton, que en las últimas semanas ha visto como crecían las críticas hacia la forma en la que está desempeñando su labor y a su supuesta falta de liderazgo.

"Debemos actuar, porque la respuesta no puede ser sólo un documento"

Consciente de que no está bien considerada, la jefa de la diplomacia europea admitió este miércoles en una comparecencia ante el pleno del Parlamento Europeo en Estrasburgo que "es importante estar sobre el terreno" pero ironizó con que "aún" no tiene "el don de la ubicuidad", un argumento al que recurrió en varias ocasiones para explicar sus sonadas ausencias.

Ashton pidió más comprensión a los eurodiputados y defendió la necesidad de un servicio diplomático europeo "robusto" como base para una política exterior "más fuerte" y "más creíble" para recuperar el peso perdido en la esfera internacional y evitar que sean otros quienes "tomen las decisiones". Habló de las necesidades y objetivos del futuro Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE) y apostó por una Unión Europea "creativa" y que "asuma riesgos".

"Debemos cerrar filas, porque la unión es una precondición. Y actuar, porque la respuesta no puede ser sólo un documento", declaró, para después señalar la necesidad de que los 27 cuenten con un "nuevo planteamiento" de su política exterior "si la Unión Europea quiere responder de manera contundente".

UE ensombrecida

La emergencia de nuevos actores políticos como China y la "gran interdependencia" de las potencias exigen que la UE "no ponga el piloto automático" o presente "respuestas nacionales".

Por el contrario, debe crear una "única" estrategia que permita a la UE movilizar "todos los instrumentos" políticos, jurídicos, económicos, etc., que sean necesarios ante nuevos retos. "Necesitamos estructuras más fuertes y más flexibles", añadió.

La Alta Representante admitió que episodios como la lucha contra el cambio climático o la situación en Irán evidencian que el peso de la UE está "ensombrecido" y reclamó "cerrar filas (...) o los otros tomarán decisiones por nosotros".