Miércoles, 10 de Marzo de 2010

Corbacho aconseja contratar planes privados de pensiones

Afirma que no sustituyen al sistema público pero que ayudan a complementarlo. El responsable de la Seguridad Social defiende con fuerza que se debe ampliar el periodo para calcular las pensiones

ANA REQUENA ·10/03/2010 - 01:00h

La caja de los truenos de las pensiones volvió a abrirse ayer. Mientras el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado, defendía una reforma que mantenga el sistema sano, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, aconsejaba a los ciudadanos contratar planes privados de pensiones para "cubrir la brecha entre el salario y la pensión que se va a recibir". Actualmente, esta brecha es de un 20%, es decir, la pensión que se cobra supone alrededor del 81% del último sueldo.

"Si me preguntan si es bueno tener un plan complementario de pensiones, mi respuesta es que sí. Yo tengo un plan complementario desde hace muchos años", admitió Corbacho. Más tarde, aclaró que ningún plan privado de pensiones puede sustituir "nunca jamás" al sistema público, que no corre, añadió, "ningún peligro". Es más, el ministro aseguró que las pensiones del sistema público están garantizadas hasta 2025, incluso si no se reforma el sistema.

Solbes ya recomendó en 1994 hacerse con planes privados

No es la primera vez que un ministro hace una recomendación de este tipo. En 1994, el entonces ministro de Economía, Pedro Solbes, ya aconsejó a los ciudadanos hacerse con un plan privado, lo que causó un gran revuelo. También ayer las declaraciones del ministro de Trabajo provocaron una fuerte polémica política (ver información adjunta).

"Las pensiones deben ser lo más correspondientes posibles entre lo que un contribuyente aporta y lo que recibe". El secretario de Estado de la Seguridad Social dejó claro con estas palabras que la intención del Gobierno es hacer una reforma del sistema de pensiones que equilibre las aportaciones de los cotizantes y las pensiones que luego reciben. "Las reformas tienen que mantener el sistema de equidad", puntualizó.

Aumentar el cómputo

Aumentar el cómputo beneficia a los despedidos en sus últimos años

En la práctica, esto supone aumentar el cómputo del número de años (actualmente, 15) por el que se calculan las pensiones, punto que el Ejecutivo ya incluyó en su propuesta de reforma y que suscitó gran controversia. Para reforzar su tesis, el secretario de Estado de la Seguridad Social mencionó varios ejemplos, como Suecia o Finlandia, donde el periodo de años para el cálculo aumentó después de una reforma hasta alcanzar los 45 años; o los casos de Noruega o Hungría, donde no se ha modificado el cómputo, pero que tienen un plazo mayor que en España.

Si se amplía el periodo de cómputo, las personas despedidas en sus últimos años de trabajo tendrán mejores pensiones, ya que se calcularán teniendo en cuenta más años de su vida laboral y el impacto de ese último despido no influirá tanto como ahora. Por el contrario, el resto de pensiones se "aminorarán". No obstante, Granado rechazó que la nueva fórmula de cálculo vaya a tener en cuenta toda la vida laboral. "Plantearía muchos problemas, como la intermitencia en el mercado laboral. Hay soluciones mejores", dijo.

Hasta los 67

Se descarta que la nueva fórmula tenga en cuenta toda la vida laboral

El Gobierno mantiene su propuesta de ampliar la edad de jubilación hasta los 67 años, aunque Granado reiteró que se trata de una negociación en la que todos los puntos pueden ser debatidos y modificados. No obstante, defendió la propuesta incidiendo en el argumento de que el envejecimiento de la población supone un problema grave, "más de lo que lo es en los países de nuestro entorno", y destacó que en los últimos años ya se ha producido un retraso de facto de la edad media de jubilación en más de dos años.

"Ahora tenemos que hacerlo con el viento en contra, intentando repartir el ajuste entre el mayor número de personas posible y en el mayor tiempo posible para que sea menos intenso", afirmó. Granado no fue tan rotundo cuando habló de las pensiones de los jóvenes actuales: "No tengo ninguna duda de que los políticos haremos lo necesario para que los jóvenes tengan una pensión digna".

A pesar de las críticas que ha recibido la propuesta del Gobierno, el secretario de Estado insistió en que el Ejecutivo busca el mayor consenso posible entre sindicatos, patronal y partidos políticos para llevar a cabo la reforma. Dijo incluso que las posibilidades de llegar a un acuerdo son "tremendamente importantes". Granado subrayó que llegar a un pacto es "fundamental" y que de no ser así se perdería una "oportunidad histórica". Para ello, el Gobierno no escatimará el tiempo que sea necesario para debatir hasta llegar a un "diagnóstico común" entre agentes sociales y partidos que permita consensuar las medidas.