Martes, 9 de Marzo de 2010

El dolor por el11-M dejó 70.000 abrazos anónimos

El CSIC analiza el sentir de los ciudadanos ante los atentados de Madrid

IÑIGO ADURIZ ·09/03/2010 - 15:40h

EFE - El presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, Rafael Rodrigo, y la investigadora del centro Cristina Sánchez Carretero, durante la presentación del proyecto "Archivo del Duelo" sobre los atentados del 11-M.

¿Puede el duelo expresarse con un periódico rumano o unos papeles de inmigración? Los ciudadanos encontraron en los días posteriores a la tragedia del 11-M un sinfín de objetos con los que representar su dolor por la muerte de 192 personas en los trenes del terror.

Fotografías, dibujos, poemas, manteles, cortinas, ropa o canciones decoraron los escenarios de la matanza durante tres meses, y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) se ha dedicado a recuperarlas durante seis años y ha creado el Archivo del Duelo.

"El del 11-M no es un duelo habitual. Los 70.000 objetos que hemos recopilado buscan algo más, piden acciones concretas y que se cambien las cosas", reconoció la coordinadora del proyecto Cristina Sánchez-Carretero. La investigadora no quiso entrar en disquisiciones políticas. Aseguró que en las estaciones de Atocha, Santa Eugenia y El Pozo -en las que se ha centrado el estudio- se encontraron mensajes "de toda índole ideológica", pero "muy pocos que incitaran al odio o al enfrentamiento". El proyecto de investigación no buscó en ningún caso la instrumentalización del dolor. "Queríamos, simplemente, que esa reacción más visceral de la ciudadanía no quedara en el olvido", afirmó Sánchez-Carretero.

El Archivo del Duelo estará depositado a partir de hoy en el Archivo Histórico Ferroviario de la Fundación de Ferrocarriles Españoles para fines educativos y de investigación. Lo podrá consultar cualquier ciudadano que lo desee con autorización previa. Pero los primeros en ver, escuchar y sentir las 2.482 fotografías, 495 objetos, 6.432 papeles y más de 58.000 piezas digitales que lo componen fueron las propias víctimas de los atentados, la semana pasada.

Reacción de las víctimas

Sánchez-Carretero destacó lo positivo de la experiencia para quienes sufrieron en sus propias carnes el desastre. "Les ha emocionado mucho, porque, además de las condolencias habituales, el archivo es otro abrazo social para ellos", reconoció. Entre las conclusiones antropológicas del estudio del CSIC, los investigadores han concluido que, "ante muertes que socialmente se consideran dramáticas, el duelo se representa en un lugar cercano a donde suceden esos fallecimientos".

Muchos de los objetos depositados en esos lugares eran religiosos, pero la investigadora destacó que "la expresión del duelo también se hizo a través de elementos no religiosos". En este punto, el trabajo ha demostrado la pluralidad que caracteriza a la sociedad española. "Encontramos muchas estampas de santos, de salvadores católicos, pero también símbolos islámicos, ortodoxos e incluso sionistas", indicó Rafael Rodrigo, presidente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Los mensajes de solidaridad se plasmaron en miles de soportes y fueron expresados en cientos de idiomas.

Machado y Springsteen

A nivel artístico, las ofrendas de los ciudadanos "borraron las fronteras entre la poesía y el rock" aquel 11 de marzo de 2004 y, de esta forma, "Antonio Machado y Bruce Springsteen están a la par", según explicó Sánchez-Carretero. Los lugares en los que los objetos fueron recogidos determinan también otras características de esos mensajes. "Atocha se convirtió en un lugar de peregrinación para todos los ciudadanos madrileños y para los que llegaron desde todos los puntos del país", apuntó la investigadora. "En cambio, en la estación de Santa Eugenia la reacción fue más vecinal", agregó la investigadora.

Una característica común en todas las estaciones fue que la mayoría de los objetos presentaban a la paz como objetivo. "Las palabras y frases que más se repiten son las de la identificación con el pacifismo y con la ciudad de Madrid", aseguró Sánchez-Carretero.

Además, en el caso de los atentados de Madrid prevaleció, según la investigación, más el sentimiento de pertenencia a la ciudad que el de patriotismo nacional -a diferencia de los atentados del 11-S en Nueva York-, así como la percepción del tren como elemento colectivo. Frases como "Todos íbamos en ese tren" o "Todos somos Madrid" volvieron ayer al recuerdo de todos, seis años después de la tragedia.