Martes, 9 de Marzo de 2010

Red Bull les da alas

Prohibidos los repostajes, los neumáticos serán fundamentales en la estrategia. La escudería austriaca cambia las ruedas en 1,8 segundos

A. L. M. ·09/03/2010 - 08:20h

Red Bull no repara en gastos ni esfuerzos para alcanzar el título mundial que ya buscó el año pasado. Sobre la base de un vehículo cuyo diseño ha sido copiado sin rubor por todos, la escudería austríaca no descuida un detalle. El último lo desveló ayer Christian Horner, jefe del equipo energético, quien aseguró que sus mecánicos han sido capaces de cambiar los neumáticos en menos de dos segundos.

Si este extremo se confirma en cualquiera de las carreras de 2010, Red Bull batirá una marca que data del G. P. de Bélgica de 2003, cuando Benetton, entonces comandado por el español Joan Villadelprat, hoy presidente de Epsilon Euskadi, lo fijó en 3,2 segundos.

Un portavoz de Williams ya declaró recientemente que lo normal sería ver paradas por debajo de los tres segundos, pero el tiempo extraoficial que da el Mirror, se supone que facilitado por el propio jefe de Red Bull, es increíble: 1,8 segundos.

"Los chicos han trabajado como en el infierno durante todo el invierno", asegura Horner. "Han perdido peso y están más en forma, todo forma parte del proceso. Los muchachos han estado entrenándose en el gimnasio cuatro horas todos los días desde noviembre."

Tuercas mágicas

Sin dar una cifra exacta, el jefe del equipo centroeuropeo aseguró: "Hemos hecho paradas de menos de dos segundos. Son casi instantáneas. Siempre hemos sido rápidos, pero ahora ha habido mucho más que un enfoque científico de toda la cuestión".

Tras la insinuación de Horner, se esconde algún avance tecnológico relativo a la sujección de los neumáticos, parecida a la que ya dejó ver Ferrari en los entrenamientos de pretemporada.

La scudería ha diseñado una tuerca de forma oval y una pistola neumática que se adapta a ella de tal forma que prácticamente desengancha y engancha la sujección con un solo y vertiginoso golpe. Un mete y saca fugaz.

El equipo que acredite más rapidez y eficacia durante las paradas obtendrá una ventaja que, en no pocas ocasiones, puede significar adelantar a algún rival en el mismo pit-lane al regresar a la pista. Por contra, un error, como los tristemente sufridos por Fernando Alonso en sus dos épocas de Renault, arruinarán la carrera al que los padezca. De ahí que Red Bull haya diseñado un programa combinado de tecnología y de preparación física para su mecánicos. Y, por lo que parece, les ha dado alas.