Martes, 9 de Marzo de 2010

La UE rebaja el plan de Aído contra la violencia de género

Europa da apoyo político a la propuesta española de crear un observatorio contra el maltrato y un número común para las denuncias, pero aplaza su puesta en marcha al menos otro semestre

DANIEL BASTEIRO ·09/03/2010 - 00:30h

Celestino Corbacho felicitó a Aído con una rosa, ayer, en Bruselas. - EFE

La Unión Europea celebró ayer el Día Internacional de la Mujer dando un impulso político al observatorio comunitario sobre la violencia de género y ofreciendo luz verde a un teléfono europeo de atención a maltratadas. Sin embargo, el desarrollo de ambos proyectos, considerados prioritarios por la presidencia española de la UE, no se concretará en este semestre y tendrá que seguir negociándose durante al menos este año y, probablemente, también el que viene.

El Ministerio de Igualdad quería crear un centro especializado para conocer con detalle la magnitud del problema de la violencia de género en toda Europa y realizar "un diagnóstico común" al que seguirían soluciones coordinadas, según propuso Bibiana Aído.

El observatorio no tendrá centro propio, sino que usará los que ya existen

La existencia de dos agencias comunitarias que ya trabajan en el mismo campo ha empañado los planes de Igualdad, que ayer renunció a la creación de un nuevo centro, para no duplicar esfuerzos.

Por otra parte, problemas de carácter más técnico retardarán la entrada en funcionamiento del nuevo teléfono "de asistencia social integral", en palabras de Aído, dirigido a las maltratadas de toda Europa.

"La UE ha estado hoy (por ayer) a la altura de las circunstancias", explicó Aído, visiblemente satisfecha. "Hemos dicho no de manera conjunta a la violencia de género, a esta lacra deleznable que afecta a todas las sociedades", opinó.

Para el Gobierno, la calurosa acogida inicial de sus propuestas es "un paso importante" para combatir, con los mismos instrumentos en toda la UE, la mayor amenaza para la igualdad entre hombres y mujeres.

Estos dos instrumentos constituyen asimismo una exportación en toda regla de las políticas de igualdad españolas, que guiarán la elaboración de estudios y estadísticas europeas sobre el problema. "Todo ese conocimiento que tiene nuestro país en la lucha contra la violencia de género lo pondremos a disposición del observatorio", recalcó Aído.

La Comisión Europea, encargada de hacer cristalizar la voluntad de los Gobiernos en propuestas concretas, felicitó a los Gobiernos por haberse comprometido con la lucha contra la violencia de género y aseguró que Bruselas irá más allá en el futuro.

Problemas técnicos retardarán la puesta en marcha del teléfono 116

Entre las prioridades de la nueva comisaria de Justicia, Viviane Reding, está "combatir el tráfico de seres humanos" y "la mutilación genital" en suelo europeo, para lo cual el Ejecutivo comunitario "utilizará todos los instrumentos a su disposición".

Reding espera que la línea telefónica europea de apoyo a la maltratada, probablemente el 116, estará en funcionamiento "muy pronto". Sin embargo, la comisaria recordó que una iniciativa similar para la localización de niños desaparecidos permanece sin aplicar desde hace tiempo.

Revés europeo

En cuanto a la orden europea de protección contra los delitos violentos, la otra gran prioridad con la que el Gobierno quiere luchar contra el maltrato, Bruselas es mucho más pesimista. En el último Consejo de Ministros de Justicia, celebrado en febrero, una mayoría de países destacó problemas jurídicos insalvables que podrían mandar a un cajón la iniciativa, copatrocinada por el ministro español de Justicia, Francisco Caamaño.

"Tenemos que afinar las respuestas a este problema"

Según Reding, para ayudar a las mujeres que son víctimas de la violencia hacen falta "acciones concretas" y la orden de protección implicaría campos como los de "la legislación penal, civil y medidas administrativas".

La propuesta española pretende que los 27 respeten y apliquen las medidas de protección dictadas por un Estado miembro; por ejemplo, en el caso de órdenes de alejamiento. "Tenemos que afinar las respuestas a este problema", alertó Reding, para que iniciativas como la orden contra el maltrato "no sean eludidas por los agresores".