Lunes, 8 de Marzo de 2010

Zapatero advierte de que la recuperación "será lenta"

El presidente del Gobierno asegura que se siente "responsable de cada persona que perdió el empleo"

G. L. A. ·08/03/2010 - 21:50h

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, posa con los periodistas de TVE que lo entrevistaron. ALBERTO MARTÍN / EFE

Atajar la crisis de credibilidad y confianza en el Gobierno fue el afán principal de José Luis Rodríguez Zapatero durante la entrevista a la que se sometió ayer en TVE con los periodistas Pepa Bueno, Ana Blanco y Juan Ramón Lucas, los tres de la cadena pública.

En el ecuador de la legislatura -hoy se cumplen dos años de su segunda victoria electoral-, Zapatero reconoció que no pudo "prever la magnitud de la crisis", pero sostuvo que en todo momento ha sido "sincero" al "explicar cómo veía las cosas".

El horizonte que trazó ayer fue el de "una recuperación lenta". Aunque dijo que "estamos en las puertas" de que se produzca, se mostró más cauto que en otras ocasiones y afirmó que no se puede decir que se vaya a crear empleo "con carácter inmediato".

Para conseguirlo cuanto antes, defendió el pacto político que ha planteado el Gobierno, en la medida en que "dará confianza y la confianza en economía es fundamental". "La propuesta va muy en serio y espero que se pueda concluir un acuerdo sobre temas que son muy importantes. Tenemos que sumar el máximo número de fuerzas", señaló.

El presidente rechazó tanto la pasividad como la improvisación de la que lo acusan sus detractores para concluir que se han perdido dos años en la lucha contra la crisis. Así, resaltó que el Gobierno "ha tomado 137 medidas desde que comenzó la crisis", sin las cuales "el efecto habría sido mucho más negativo".

"Me siento con fuerza"

Zapatero dijo sentirse "con fuerza" para afrontar los dos años que restan de legislatura, pero "sobre todo con un alto sentido de la responsabilidad por las consecuencias de la crisis y por poder ofrecer cuanto antes resultados".

Para lograr este objetivo no cree necesario cambiar la composición del Gobierno, ni de modo inmediato, ni cuando -a finales de junio- concluya el semestre de la presidencia rotatoria de la Unión Europea, y tampoco reducir las carteras. "No está en mis previsiones. Estoy contento con el equipo de Gobierno que tengo. Están trabajando en unas circunstancias muy difíciles", argumentó.

Zapatero defendió que, aunque hayan podido incurrir en algunos errores de explicación, el Ejecutivo ha actuado, en cada momento, adoptando las medidas más adecuadas para las distintas fases de la crisis. Así, subrayó que si no se hubiera acudido al rescate del sector financiero "hubiéramos tenido una catástrofe económica" y que, en el caso de España, la forma en que se instrumentaron esas ayudas, mediante avales, ha permitido ingresar al Estado 1.600 millones de euros por comisiones.

Justificó que el déficit público se haya disparado como única forma de "resistir y paliar los peores efectos de la crisis". "Sabiendo la tragedia que supone perder el empleo, el Gobierno ha hecho un gran esfuerzo de protección y cohesión social", señaló. Indicó, en este punto, que hay 3,1 millones de parados que reciben algún tipo de ayuda, "aunque sé que 420 euros es una cantidad mínima".

El presidente defendió también la subida del IVA que se empezará a aplicar en junio, no sólo porque "tenemos uno de los tres IVA más bajos de la Unión Europea", sino también porque, a su juicio, no va a perjudicar las exportaciones. Pero su principal argumento fue que con lo que se recaudará "de junio a fin de año, podemos pagar la prestación de 500.000 personas en desempleo".

Zapatero aseguró que tanto el Gobierno como los interlocutores sociales tienen una "voluntad muy fuerte" de alcanzar un acuerdo para la reforma del mercado laboral, a propósito de la que mantuvo como línea roja su rechazo a abaratar el despido. "Se pueden facilitar las contrataciones a los empresarios sin perjudicar a los trabajadores", sostuvo. Como "máxima preocupación" señaló el desempleo de los jóvenes sin cualificación, que se han visto especialmente afectados por el estallido de la burbuja inmobiliaria.

El PP, "ultraconservador"

El presidente, aunque reclamó el consenso político contra la crisis, no rehuyó el enfrentamiento con el PP en otros asuntos. Así, acusó a Mariano Rajoy de actuar con "no muy buena fe" cuando le acusa de salir en defensa del juez Baltasar Garzón, pero no de Eloy Velasco, contra el que ha arremetido el Gobierno de Venezuela. "Mi declaración fue antes de que se conociera la del ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, que no me parece aceptable", explicó.

Zapatero sostuvo que "defender la tarea de Garzón en la lucha contra ETA, y la de todos los que la hacen, es mi obligación y responsabilidad y no supone ningún tipo de injerencia en nada".

A propósito del terrorismo dijo que se está "más cerca que nunca del final" y apuntó que en algún momento habrá de reconocerse que el proceso de paz, aunque se frustró, "ha hecho mucho daño a ETA".

Afirmó también que la posición del PP ante la reforma de la Ley del Aborto sitúa a este partido "en una posición ultraconservadora", que hace que los conservadores españoles no sean "homologables a lo que representa el centro derecha en la Unión Europea".