Lunes, 8 de Marzo de 2010

Sócrates propone subir los impuestos a los ricos y recortar el gasto social

EFE ·08/03/2010 - 19:40h

EFE - El primer ministro de Portugal, José Sócrates, durante una rueda de prensa. EFE/Archivo

El Gobierno socialista de Portugal presentó hoy un severo plan de austeridad contra la crisis económica que prevé reducir el gasto social y militar, gravar con el 45% las rentas más altas, congelar el salario de los funcionarios, reducir su número y privatizar bienes públicos.

El primer ministro luso, José Sócrates, se reunió hoy con los partidos de oposición, que dominan el Parlamento, para explicar el plan que su Gobierno presentará a la Unión Europea en materia de Pacto de Estabilidad y Crecimiento (PEC) y que aspira reducir el déficit fiscal desde el 8,3% en 2010 hasta un 2,8% en 2013.

Según explicó el ministro Finanzas portugués, Fernando Teixeira dos Santos, con las medidas contempladas, la economía lusa crecerá de forma paulatina en los próximos cuatro años entre el 0,7% previsto este ejercicio hasta el 1,7% en 2013, aunque el desempleo, ahora del 9,7%, apenas bajará al 9,3%.

Los partidos de oposición reaccionaron con silencio, frialdad o críticas al plan y el dirigente democristiano Paulo Portas dudó de que pueda impulsar la economía de Portugal, que aunque no está en la situación de Grecia -subrayó- podría sufrirla si no toma las medidas adecuadas.

Teixeira dos Santos aseguró que no se van a subir los impuestos a excepción de las rentas superiores a 150.000 euros anuales, que serán gravadas con el 45 por ciento, y anunció que también se fijará un "techo", aún no definido, a las deducciones fiscales que benefician a los contribuyentes.

Las plusvalías por las operaciones en bolsa pagarán además un impuesto del 20%, agregó el ministro en declaraciones a los periodistas.

El plan del Gobierno portugués, que debe ser respaldado en el Parlamento, aspira a que la deuda pública, uno de los problemas más graves para las finanzas nacionales, siga subiendo hasta 2012 y tras situarse ese año en el 90,1 por ciento baje en los dos años siguientes hasta el 89,3% en 2013.

El Ejecutivo luso obligará a las administraciones locales y regionales a tener un "endeudamiento cero" en sus cuentas y reducirá un 40 por ciento las inversiones previstas en las Fuerzas Armadas.

En el sector público se aplicará una congelación del salario de los funcionarios y se reducirá su número sustituyendo sólo una de cada dos bajas de personal que se produzcan.

En total el Gobierno socialista, que ya sufrió una huelga de funcionarios el pasado jueves, espera ahorrar el equivalente al 1% por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) del país en el gasto de personal de la Administración.

Anualmente Portugal espera bajar en 100 millones de euros esos costes, que ahora suponen más del 11% del PIB y en 2013 no deben sobrepasar el 10%.

En el sector público -y las empresas estatales- no se podrán equiparar los aumentos salariales a la inflación, anunció Texeira al recordar que un 75% del gasto del Estado corresponde a costes de personal y sociales.

En esta última materia el Ejecutivo de Sócrates va a reducir en los próximos cuatro años el equivalente al 0,5 por ciento del PIB en el gasto en ese tipo de prestaciones y eliminará o reducirá diversas ayudas sociales y la extensión del subsidio de desempleo.

Junto a los ahorros previstos en su severo plan de austeridad, el Gobierno de Sócrates espera ingresar 6.000 millones de euros con la privatización de bienes y empresas públicas aún no especificadas.

Habrá "un conjunto significativo de privatizaciones" que será presentado al Parlamento, indicó Texeira, .

Entre las medidas de ahorro también se anunció un retraso de dos años, hasta 2017, de la línea ferroviaria de alta velocidad entre Lisboa y la ciudad española de Vigo, vía Oporto.

El proyecto ya se consideraba sujeto a retraso desde que el año pasado, en una reunión de ministros de Portugal y España, se informó de los problemas del estudio de impacto ambiental en el tramo de Galicia, que impedían concluir la obra el mismo año que el tren de alta velocidad Lisboa-Madrid.

Manuela Ferreira Leite, la presidenta del principal partido de la oposición, el Social Demócrata (PSD, centro-derecha) no quiso pronunciarse aún sobre el plan gubernamental que fue, en cambio, muy criticado por el marxista Bloque de Izquierda por sus medidas laborales y salariales y las privatizaciones que contempla.