Lunes, 8 de Marzo de 2010

Washington respira tras los comicios en Irak

EEUU se congratula por la alta participación del 62% y mantiene el plan de retirarse en 2011

PAU MIRANDA ·08/03/2010 - 21:22h

Un grupo de funcionarios espera a contar los votos ayer en Bagdad. - AP

"Los ciudadanos ya han hecho muy bien su parte, ahora les toca a los políticos demostrar que están a su altura". Con estas palabras resume Ahmed al Attar, responsable de la mayor organización independiente de observación electoral del país, una sensación muy generalizada ayer en Bagdad: los comicios han ido bien, pero hay cierta desconfianza sobre el proceso político que se abre a partir de ahora, especialmente a medida que se vayan sabiendo resultados.

De momento, ya hay datos de participación, no definitivos, que la cifran en el 62,5% del electorado, un porcentaje similar a las últimas elecciones presidenciales en EEUU.

Reuters ya citaba ayer diversas fuentes que situaban en ventaja al grupo del actual primer ministro, el chií Nuri Maliki, en 9 de las 18 provincias del país, mientras que el grupo del moderado Iyad Allawi, el partido Iraquiya, tendría la mayoría en cuatro provincias de mayoría suní.

Empieza un baile de resultados que no acabará de esclarecerse hasta dentro de tres o cuatro semanas, cuando se den los resultados definitivos. Y el juego de presiones también ha empezado ya. El propio Iyad Allawi realizó, el mismo domingo al cierre de las urnas, una intervención televisada que fue seguida por millones de espectadores.

En ella, entre otras cosas, denunció irregularidades en el proceso y acusó a la Comisión Electoral, máximo órgano responsable, de no haberlas atajado.

"Los resultados igualaban o incluso superaban las mejores expectativas"

Hamdiya al-Husseini, comisionada del órgano electoral anunció ayer por la tarde que la participación en las elecciones ha sido del 62,5% unos resultados que ayer mismo fueron ensalzados desde diversos foros, empezando por Washington. La Casa Blanca está especialmente interesada en que estos comicios salgan lo mejor posible de forma que se pueda mantener intacto el calendario de la retirada estadounidense.

Robert Gates, secretario de Defensa, afirmó ayer que "los resultados igualaban o incluso superaban las mejores expectativas", a la vez que felicitaba a las fuerzas iraquíes por no permitir que la violencia bloqueara la jornada electoral. El Presidente Obama defendió idéntico discurso y ensalzó aún más el papel de los militares iraquíes, cuya actuación del domingo "habla de su creciente capacidad y profesionalidad".

Por si no había quedado claro, el máximo responsable de las fuerzas estadounidenses en Irak, el General Ray Odierno afirmó que visto lo sucedido, se reafirma el plan de retirar las tropas de combate en agosto y el resto de contingentes a finales de 2011.

Seis elecciones en siete años

Desde una óptica más local, Ahmed al Attar constataba ayer que la participación es muy alta "teniendo en cuenta las amenazas y el cansancio de la gente, ya que hemos tenido seis procesos electorales y referéndums en sólo siete años". Como referente, baste el 51% que cosecharon las pasadas elecciones regionales, hace poco más de un año.

Al Attar explicaba ayer que su organización, Ein (ojo en árabe), desplazó cerca de 18.600 observadores por mesas de todo el país y que, aunque se detectaron irregularidades, "en global se puede decir que han sido unas elecciones limpias". Incluso alabó los esfuerzos de las autoridades por promover la participación, ayudando por ejemplo a personas que no encontraban sus nombres en las listas de un colegio a desplazarse a otro para poder votar.

El último censo oficial del país es de 1989

Hay que destacar que el último censo oficial del país es de 1989, de modo que para las elecciones se utilizan los datos del Ministerio de Comercio, que posee una base de datos más fiable ya que prácticamente cualquier actividad económica o ayuda pública debe ser registrada en él.

Un dato muy destacado por los datos de Ein es el alto índice de participación femenina, "que en algunas zonas llegó a ser hasta un 60% mayor que el de hombres, lo cual da idea de que las mujeres iraquíes tienen claro que quieren jugar un papel en la nueva democracia iraquí, según Al Attar.

Este alto índice de participación de las mujeres se une a una destacada presencia de las mujeres en las listas presentadas, 86 en total, y que según las disposiciones electorales tienen que ocupar el 25% de las candidaturas.

Habrá que ver si esta fuerte presencia se acaba traduciendo a corto o medio plazo en una presencia significativa en puestos clave del nuevo gabinete iraquí.

No habrá ninguna mayoría suficiente que permita gobernar en solitario

Los primeros datos disponibles de participación también permiten empezar a ver en qué zonas hubo mayor participación y destaca la fuerte movilización en zonas suní. En cuatro provincias suníes - Diyala, Salahuddin, Nínive y Al Anbar - en las que el partido Iraquiya de Allawi tendría ventaja, la participación parece haber sido mayor que la media. Mientras, el voto chií estaría más fragmentado entre el Estado de Derecho de Maliki y la Alianza Nacional Iraquí, que engloba a las principales formaciones chiíes confesionales, encabezadas por el poderoso Consejo Supremo Islámico de Irak.

Se abren las apuestas

En cualquier caso, las apuestas están abiertas y es prácticamente unánime la opinión de que no habrá ninguna mayoría suficiente que permita gobernar en solitario. Habrá un juego de alianzas que, como explicaba el candidato Nouri el Taif el fin de semana pasado, "seguro que llevará a que se rompan las actuales coaliciones y surjan otras nuevas".

En las últimas elecciones el proceso negociador que acabó con Al Maliki como jefe del ejecutivo duró medio año. Nada hace prever que esta vez vaya a durar mucho menos.