Lunes, 8 de Marzo de 2010

107 propuestas para acabar con los suicidios en France Télécom

Los trabajadores presentan un informe exigiendo la contratación de mediadores laborales. 44 empleados se han quitado la vida desde 2008

PÚBLICO.ES ·08/03/2010 - 11:24h

La pelota está en el tejado de la dirección de la empresa, que debe decidir si toma o no medidas para mejorar la situación laboral.

La dirección del operador francés France Télécom ha recibido este lunes un paquete con 107 medidas para acabar con los suicidios de trabajadores de la compañía. Hasta 44 asalariados se han quitado la vida desde 2008 por el estrés que se vive en la empresa. Los nueve últimos, en enero.

El documento ha sido elaborado por la empresa Technologia que, después de entrevistar a los empleados, propone crear el puesto de mediador laboral y reestructurar el departamento de Recursos Humanos.

La sangría de suicidios en France Télécom se debe al desconcierto dentro de la empresa. Es una de las conclusiones a las que llega el documento presentado este lunes por Technologia, que considera urgente que la dirección tome medidas. El estudio, realizado entre los 102.000 asalariados en Francia, concluye que sólo el 39% se siente identificado con la empresa.

Por ello, se insta al nuevo Director General, Stèphane Richard, a poner en práctica varias soluciones que no parecen ser tan urgentes para la empresa. Durante el fin de semana, según las informaciones recogidas por Le Parisien y Les Echos, los portavoces del teleoperador creen que el documento es sólo una fase intermedia dentro de las negociaciones con los trabajadores. 

Mediadores laborales

Como medida principal, los empleados consideran necesario crear un equipo autónomo de mediadores que ejerzan de "Cascos Azules", como los ha denominado Le Parisien. Su misión será la de recoger las preocupaciones de los empleados y transmitírselas a sus jefes. Y para asegurarse de que se trata de un ente independiente, reclaman que el 30% del equipo no pertenezca a la empresa.

"Cada vez que se reorganiza un departamento, los trabajadores tienen que enviar su currículum para dejar claro que no están capacitados para el puesto"

Pero hará falta más que un equipo de mediadores para resolver la situación. Las frases de algunos trabajadores dentro del informe recogidas por Les Echos dejan a las claras la desorganización de la compañía y el pésimo papel que juega el equipo de Recursos Humanos.

Al departamento se le acusa de no saber fomentar el diálogo entre la dirección y los asalariados. "Las órdenes varían constantemente por lo que esperamos antes de hacer cualquier cosa. Si no, tenemos la impresión de trabajar para nada", cita el informe.

También avisa de que Recursos Humanos es incapaz de transmitir unas órdenes claras y que asigna puestos de trabajo de manera aleatoria y forzada sin tener en cuenta la cualificación de cada trabajador. "Cada vez que se reorganiza un departamento, los trabajadores tienen que enviar su currículum para dejar claro que no están capacitados para el puesto", dice otro comentario.

Para evitarlo, Technologia estima que la empresa "debe especificar las condiciones y misiones de cada puesto y ponerlo en conocimiento de los empleados". 

France Télécom tomó la medida equivocada en su momento para mejorar el flujo de información con los trabajadores y así "pasamos más tiempo rellenando formularios en Excel que haciendo nuestro trabajo", dice otro trabajador en el informe.

Objetivos irreales

Los objetivos de la empresa son otro de los puntos fuertes del documento. Technologia afirma que son "demasiado numerosos, elevados y desconectados de la realidad". Como ejemplo para resolver este problema, pide a la compañía que deje de incluirlos "en todas y cada una de las comunicaciones que se les entregan a los asalariados" e incluso que reduzca el número de productos que se venden en las tiendas Orange.

Por último, los trabajadores acusan a los servicios médicos de haber desatendido las llamadas de auxilio por estrés. En septiembre de 2009, la empresa organizó en favor de los trabajadores, un 'número verde' al que llamar en caso de necesitar una consulta psicológica. A juzgar por las cifras de suicidios, que casi se han duplicado desde entonces dicho servicio no ha funcionado bien.