Domingo, 7 de Marzo de 2010

"No hay originalidad en la radio"

Juan Luis Cano y Guillermo Fesser. Integrantes de ‘Gomaespuma'. Defienden la utilidad del humor como vehículo para mejorar la vida de los más necesitados

ANTONIO G. GIL-GARCÍA ·07/03/2010 - 10:06h

Juan Luis Cano y Guillermo Fesser, en la Gran Vía de Madrid. ÁNGEL NAVARRETE

Los seguidores de Gomaespuma están de enhorabuena. Los integrantes del famoso dúo, Juan Luis Cano (Madrid, 1960) y Guillermo Fesser (Madrid, 1960), que llevan casi 30 años utilizando el humor para ayudar a los más necesitados, han decidido colgar en Internet todo su archivo radiofónico. Ambos hablan en esta entrevista sobre esta iniciativa, que es una realidad desde ayer en la web www.gomaespuma.com, y acerca de su concepto del humor y de sus nuevos proyectos.

¿Con qué momentos se quedan de los 27 años de Gomaespuma?
JUAN LUIS CANO: Yo me quedo con la gente a la que la radio me ha dado la oportunidad de conocer. En cuanto a los momentos de humor, es difícil, aunque recuerdo una parodia que luego la gente ha repetido mucho, sobre un hombre que llama a una central de radioteléfono taxi. En cuando a los reportajes, hicimos un trabajo espléndido en la guerra de Kosovo, ya que contamos el drama desde otro punto de vista.
GUILLERMO FESSER: Para nosotros el tema de los viajes ha sido especial en muchos sentidos, porque nos ha permitido ver directamente lo que pasaba en el mundo y porque es lo que hizo posible que hoy tengamos la Fundación Gomaespuma.

¿Cómo surgió la idea?
G. F.: Hacer programas en Cuba, Mauritania o Kosovo nos hizo ver que con muy poco se puede ayudar mucho. De ahí la idea de hacer una fundación que tuviera que ver con el acceso de los niños a la educación. Ahora, como ya no estamos en la radio y no tenemos ingresos cuantiosos, una de las maneras más sencillas de generar ingresos para la Fundación ha sido donar el archivo de Gomaespuma para que cada vez que alguien baje un podcast, un patrocinador [iBanesto] dé dinero a la fundación.

¿Cómo ha evolucionado el humor en la radio?
J. L. C.: Yo no creo que el humor vaya hacia delante o hacia detrás en la radio, aunque sí me parece que ahora mismo la radio está muy coñazo. Parece que todas las emisoras están hechas con la misma plantilla. Se establecen unas plantillas y luego se rellenan los huecos; ahora no hay nada de originalidad en la radio. Coges el programa de la mañana de cualquier emisora y es igual que el de otra, al margen del contenido ideológico, y lo mismo ocurre con los de la tarde y la noche. La radio no vive su mejor momento desde el punto de vista creativo.

¿Hay alguna fórmula mágica para el humor?
J. L. C.: No hay fórmulas mágicas, pero sí hay algo indispensable, el conocimiento. Lo que hay que hacer es estar informado, leer y cultivarte para tener más referencias.

¿Cuál es el mejor medio para el humor?
G. F.: La vida; el humor significa amabilidad, es tomarte la vida con tranquilidad e intentar pasarlo bien con la gente con la que estás.

¿Cómo valoran su experiencia en televisión?
J. L. C.: Hemos hecho varias cosas, como Desde Pekín y Gomaespuminglish, que ha funcionado muy bien. Precisamente ahora hemos dado un pasito más con este programa y con el mismo personaje, don Eusebio, y vamos a emitir las clases de Gomaespuminglish en La 2 y Clan TV a partir de mañana, pero esta vez para que los niños tengan un primer contacto con el inglés de verdad, sin juegos de palabras. Estamos cumpliendo el objetivo que nos marcamos al dejar la radio; seguir haciendo cosas pero contando con más tiempo para desarrollar proyectos que la radio no te permite, porque es una maravilla pero también es muy esclava.

¿Cómo siguen trabajando juntos casi 30 años después?
G. F.: Hemos tenido de todo, hemos estado cabreados y alegres, pero sobre todo nos han unido las cosas que han salido mal y los momentos en los que las hemos pasado canutas, que han sido bastantes. También nos han unido los trabajos que mutuamente hemos decidido no aceptar. Eso nos ha dado una fortaleza ética que nos hace tener una buena relación y respetar al tipo que tienes al lado, porque sabes que ha aceptado tener un tipo de vida acorde con lo que piensa, en lugar de coger un fajo de billetes.