Viernes, 5 de Marzo de 2010

Pedro Jiménez violó a cinco mujeres en 40 días de permiso

Los investigadores creen que el acusado es "un agresor sexual compulsivo"

L. D. P. / AGENCIAS ·05/03/2010 - 22:36h

Vista de la sala número uno de la Audiencia de Barcelona donde estos días se juzga a Jiménez.

Para el inspector de los Mossos que investigó el caso de las dos policías vejadas y asesinadas en 2004 en L'Hospitalet de Llobregat no hay duda: Pedro Jiménez es un "agresor sexual compulsivo". Así lo afirmó este viernes ante el jurado que estos días juzga a Jiménez después de que el Tribunal Supremo (TS) anulara, por una cuestión de forma, la sentencia de 83 años que le impuso la Audiencia de Barcelona.

El acusado, que ha pasado media vida en prisión -entró por primera vez a los 16 años y ahora tiene 40 años-, cometió cinco violaciones en los 40 días de permiso a los que accedió durante sus condenas.

Para que el jurado conociera los antecedentes y se hiciera una idea de qué tipo de acusado están juzgando, el inspector de los Mossos detalló como en 1986 Jiménez violó a una menor en su propia casa, en la que estaba también la abuela de la niña, aunque ésta última no se percató de nada.

En 1992 repitió un intento de agresión sexual en casa de otra víctima. En el mismo año -y también durante un permiso penitenciario- Jiménez violó, en casa de su propia hermana, a una mujer a la que intimidó en el ascensor con una navaja y a la que obligó a sumergirse en la bañera.

Pruebas inculpatorias

El agente también explicó que una hora después de llegar al piso de las dos agentes asesinadas en L'Hospitalet ya disponían de la principal prueba inculpatoria contra Jiménez: una factura de teléfono móvil con su nombre y dirección.

Pocas horas después del brutal crimen, los agentes ya habían averiguado que la prisión de can Brians había concedido a Jiménez tres días de permiso. Y a partir de aquí vieron que el modus operandi se repetía en todas sus violaciones y decidieron ir en su búsqueda y captura.

El inspector también aprovechó para criticar la actuación de la Guardia Civil en la detención de Jiménez puesto que, en su opinión, fue "improcedente" y excesivo la irrupción de cinco coches patrulla, lo que, en su opinión, complicó el arresto.