Viernes, 5 de Marzo de 2010

"Tenemos el susto en el cuerpo"

El capitán del Albacán relata cómo discurrió el intento de asalto de piratas con granadas

GUILLERMO MALAINA ·05/03/2010 - 07:30h

Albacora - Imagen del atunero vasco Albacán, con base en el puerto vizcaíno de Bermeo.

Todo ocurrió muy rápido. Piratas somalíes aparecieron de pronto en dos veloces esquifes. Uno de ellos se lanzó al abordaje. Sin tiempo que perder, se activó el protocolo previsto en el atunero Albacán, sonó el aviso de alarma y todos los pescadores se pusieron de inmediato a cubierto. A los pocos minutos, oyeron una fuerte explosión seguida de varias ráfagas intermitentes de disparos. Les estaban intentando secuestrar, como en el Alakrana.

"Estábamos abajo y nos hemos puestos muy nerviosos. Lo hemos pasado muy mal, la verdad. Ha sido todo tan rápido... Pero, bueno, estamos bien. Lo que importa ahora es que estamos todos bien", contaba el capitán del pesquero, Patxi Goienetxea, poco después del ataque.

"Hemos oído la explosión y los disparos", explica el capitán

La tripulación del Albacán no se esperaba un asalto directo de los piratas cuando faenaba frente a la costa de Kenia. El modus operandi hasta ahora en este tipo de ataques se había caracterizado por un acercamiento a los barcos pesqueros elegidos como presas y un posterior aviso de que iban en serio con varios disparos al aire. Los pescadores, entonces, sólo tenían dos opciones: intentar huir a toda máquina o, si eso ya fuera imposible, parar los motores y quedar a merced de sus asaltantes.

Intento de abordaje a la brava

Sin embargo, ahora los piratas saben que, desde el caso del Alakrana, los pesqueros que, como el Albacán, faenan en aquellas aguas lo hacen protegidos por vigilantes de seguridad privada provistos de armas para repeler los asaltos. Así, ayer ya no hubo disparos de aviso. Los asaltantes buscaron el abordaje a la brava, desde un primer momento, con disparos y el lanzamiento de una granada hueca.

"Lo importante es que al final no ha pasado nada y todos estamos bien"

"Ha pegado debajo del puente y ha habido un pequeño fuego, que hemos podido apagar rápidamente", explicaba después de todo Patxi Goienetxea en una conversación telefónica con este diario. Según su relato de este enésimo ataque de piratas somalíes, la tripulación del atunero vasco se encontraba ya en plena faena desde primera hora de la mañana, cuando, de repente, advirtió con sorpresa la presencia de un esquife, con cuatro piratas armados a bordo, a una milla de distancia del barco.

"Hemos avisado rápidamente a la tripulación para que dejara la faena en la cubierta y se metiera dentro. Los tres vigilantes de seguridad han defendido el barco. Hemos oído la explosión y, después, disparos de los vigilantes. Nos hemos puesto muy nerviosos. Aún tenemos el susto en el cuerpo", decía Patxi Goienetxea, al otro lado del teléfono y en el puente de nuevo, mientras el resto de los marineros retomaban sus tareas.

La actuación de los tres vigilantes de seguridad privada embarcados meses atrás, después de haber recibido adiestramiento del Ministerio de Defensa, fue decisiva para repeler el ataque. Ante sus disparos, los cuatro piratas se echaron atrás y se alejaron velozmente a bordo de su esquife.

El Albacán tampoco se quedó en esas aguas. Tras advertir de la presencia de piratas a otros pesqueros que faenaban en la zona, se alejó para buscar un lugar más tranquilo donde poder trabajar. "Hemos decidido cambiar de rumbo para poder pescar de nuevo", explicaba el capitán, preocupado ya, sobre todo, por cómo habrían podido recibir las familias de los tripulantes la noticia del asalto. "Escribe que estamos todos bien. Eso es lo importante, que al final no ha pasado nada y todos nos encontramos bien, pese al susto", decía.

El pesquero Albacán es propiedad de la armadora Albacora, con sede en la localidad de Bermeo. Opera en el océano Indico desde el año 1984 y cuenta con una flota de cinco atuneros congeladores y tres buques auxiliares. Hasta ayer, sus barcos habían sufrido dos intentos de secuestro por parte de piratas, el pasado 9 de septiembre, contra el atunero Intertuna II, y después, el 30 de octubre, contra el buque auxiliar Iria Flavia. Ambos lograron escapar.

Noticias Relacionadas