Viernes, 5 de Marzo de 2010

Una mala primavera para los alérgicos al polen

Entre el 20 y el 25% de la población sufre esta patología

R. V. ·05/03/2010 - 00:15h

La exposición a las gramíneas dispara la alergia. - jupiter

La primavera que llega en dos semanas será "intensa" para los alérgicos al polen. La predicción llegó ayer de la mano del coordinador del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Inmunología Clínica (SEAIC), Javier Subiza. Este especialista avanzó que las concentraciones acumuladas de polen de gramíneas, que aparecen en abril, mayo, junio y julio, superarán los 5.100 gramos por metro cúbico de aire, frente a los 2.800 gramos de 2009.

Los datos son significativos, si se tiene en cuenta que entre el 20 y el 25% de la población presenta rinitis alérgica, y entre el 5 y el 10% es asmática. De hecho, los expertos advierten de que es una patología que va en aumento. Los motivos que explican los altísimos niveles de polen de este año radican en la pluviosidad de este invierno, que ha duplicado las cifras del año pasado.

"Esta primavera no va a ser la más intensa de los últimos 30 años, pero sí una de las más importantes", afirmó Subiza. Con el agua, la vegetación se multiplica y la polinización se dispara. No obstante, la aparición de un "calor atípico" entre marzo y junio, o una "lluvia atípica" en mayo o junio podrían cambiar esta previsión.

El presidente de la SEAIC, Tomás Chivato, señaló que los peor parados por estas alergias primaverales serán los residentes de la "España seca"; en concreto, los habitantes de Madrid, Castilla-La Mancha, Extremadura y el norte de Andalucía. En las zonas costeras, la polinización es menor. Chivato relató que, cuando las primaveras son "intensas", las visitas a urgencias de los alérgicos se multiplican por tres. También se multiplica por seis la venta de antiestamínicos.

Vacunación

Por eso, desde la SEAIC, recomiendan a todos los afectados por esta enfermedad que acudan al alergólogo antes de que aparezcan los primeros síntomas de la polinosis. El doctor Subiza también abogó por la vacunación para reducir síntomas como la rinoconjuntivitis o el asma bronquial, y comenzar la medicación sintomática "entre una y dos semanas antes de la primavera". Aunque sólo uno de cada diez alérgicos se vacuna, este método es el "único tratamiento" capaz de modificar la aparición de nuevas alergias, según la SEAIC.

Por su parte, la doctora Victoria Cardona, responsable de la Sección de Alergología del Hospital Vall dHebron de Barcelona, admitió que existen diversas teorías que justifican el aumento del número de alérgicos, que han pasado del 0,4% de la población en 1956 a superar el 20% en la actualidad. Las investigaciones apuntan a la contaminación atmosférica y al exceso de higiene, que convierten en "perezoso" al sistema inmunológico y acaba dando respuestas inadecuadas.

Los expertos reconocieron que el año pasado fallaron al pronosticar la peor primavera para los alérgicos desde hacía diez años. "Metimos la pata hasta arriba", admitió Javier Subiza. Las altísimas temperaturas que se registraron entre febrero y abril de 2009 debilitaron las gramíneas y evitaron la polinización. Esta circunstancia fue "totalmente atípica" y estuvo relacionada con las extrañas variaciones del tiempo detectadas en los últimos ocho años.