Viernes, 5 de Marzo de 2010

Defensa teme una nueva oleada de ataques piratas

Intentan secuestrar un atunero vasco a 350 millas de Kenia. Los agentes privados del Albacán evitan el abordaje

IÑIGO ADURIZ ·05/03/2010 - 08:00h

Ha llegado el buen tiempo a las aguas más occidentales del océano Índico, y esto ha animado a los piratas somalíes a lanzarse en busca de pesqueros europeos a los que secuestrar. Desde el Ministerio de Defensa advirtieron ayer de que el final de la época invernal de monzones hará proliferar en las próximas semanas la presencia de esquifes de piratas armados frente a las costas de África. Ayer mismo, la seguridad privada del atunero vasco Albacán evitó que se reprodujera un episodio similar al del Alakrana, que estuvo en manos de los piratas somalíes durante un mes y medio a finales de 2009.

La compañía Albacora, propietaria del buque con base en Bermeo (Vizcaya) que sufrió el ataque de ayer, informó de que fue sobre las ocho de la mañana, hora peninsular, cuando el atunero sufrió un intento de abordaje por parte de dos esquifes piratas, "mientras navegaba por aguas internacionales a unas 350 millas de la costa de Kenia".

El impacto de una granada provocó daños en la cubierta del atunero

Siempre según la empresa pesquera, en ese momento se aplicó el protocolo de seguridad y, "de inmediato, se iniciaron maniobras evasivas" que propiciaron el alejamiento de los atacantes. Al parecer, los tres agentes privados que iban a bordo del Albacán comenzaron a disparar a los piratas y estos, por su parte, respondieron con el lanzamiento de varias granadas. Una de ellas impactó contra el buque, si bien causó daños menores que "no afectaron a la seguridad de los ocupantes ni al de la nave", apuntaron las mismas fuentes.

La tripulación está compuesta por 14 marineros gallegos, dos vascos y el resto extranjeros. Un portavoz de Albacora explicó que los 30 tripulantes del atunero y los tres guardias de seguridad "volvieron a la normalidad" tras el ataque, si bien a primera hora de la tarde de ayer mantenían "el susto".

La presencia de los agentes privados hizo precisamente eso, que el ataque se quedara en un simple susto. Se trata de la segunda vez que este tipo de vigilancia repele un ataque pirata desde que el Gobierno autorizara en noviembre la presencia de estos efectivos, a los que se les permite portar armamento militar en los barcos. Hasta entonces, era la misión militar Atalanta de la UE la que se encargaba de la seguridad de los buques que faenan en el Índico.

La fragata Navarra no tuvo que actuar para defender al buque vasco

La fragata no intervino

Fuentes del Ministerio de Defensa explicaron ayer que la fragata Navarra del Ejército que realiza labores de vigilancia en la zona no tuvo que actuar para defender al Albacán. "La fragata estaba lejos. En concreto, regresando de Puntlandia, hasta donde había escoltado a una embarcación del Programa Mundial de Alimentos dos días antes", indicaron.

Coincidiendo con el suceso, la ministra de Defensa, Carme Chacón, anunció en Bruselas el refuerzo de la presencia española en la Atalanta con el envío a Somalia de un patrullero con cien militares que contribuirán a vigilar y controlar los puertos del país africano desde los que operan los piratas.

España enviará cien militares más para controlar los puertos somalíes

Fuentes gubernamentales aseguraron que estos cien efectivos "se mantendrán en la zona durante el periodo entre monzones", que se prolonga desde finales de marzo cuando acaba el periodo de invierno hasta comienzos de septiembre cuando comienza el de otoño. Las mismas fuentes explicaron que durante esta época del año, "la lluvia, el viento y el fuerte oleaje hacen que los piratas se queden en puerto" y que el trabajo de los pesqueros internacionales "sea más seguro".

El nuevo contingente que se desplazará a la zona a bordo del patrullero Vencedora partirá hacia Somalia en la primera quincena de este mes y su principal objetivo será neutralizar los buques nodriza desde los que operan los piratas. Fue durante la reunión de los ministros de Defensa de la UE celebrada la pasada semana, cuando se decidió reforzar la operación en el Índico. Con el envío de los nuevos cien militares, España no supera el límite máximo de 395 efectivos autorizado por el Congreso.

Desde 2007 se han producido 11 ataques contra pesqueros con bandera española en aguas del Índico, si bien los piratas consiguieron sus objetivos de abordaje en dos de ellas. El buque vasco Playa de Bakio permaneció retenido entre el 20 y el 26 de abril de 2008. El Alakrana fue secuestrado, con 36 tripulantes a bordo, el 2 de octubre de 2009 y liberado el 17 de noviembre de ese mismo año.

En tres años ha habido 11 ataques y dos secuestros de barcos españoles

En ambos casos los secuestradores habían exigido pagos millonarios por los rescates. Y en ambos, los rehenes fueron liberados tras su pago. En el caso del Alakrana, el juez de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, intenta conocer si se produjo un pago que permitió liberar a la tripulación del pesquero vasco 47 días después de ser interceptado.

Las principales líneas de investigación no han trascendido, ya que Pedraz ha decretado el secreto de sumario. Pero el pasado lunes se supo que un informe policial aseguraba que el armador del pesquero vasco no pagó ningún tipo de rescate. Ayer mismo, Pedraz rechazó por "incompatible" la petición de uno de los presuntos piratas del Alakrana, en prisión en España, de personarse como acusación contra la Armada en la causa en la que se le investiga por el secuestro del atunero.

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