Viernes, 5 de Marzo de 2010

El presidente regaña a sus candidatos

Sarkozy se desmarca de la campaña que él mismo diseñó

A. PÉREZ ·05/03/2010 - 07:20h

El presidente visita, ayer, una fábrica de helicópteros en el sur de Francia. -

"Baile de hipócritas en torno a un desayuno". El título es de Le Progrès, el muy respetable y equilibrado diario de referencia de la modosita gran ciudad de Lyon. ¿Qué mereció un titular así? El desayuno del martes pasado en el Elíseo entre Nicolas Sarkozy y Valérie Pécresse. Si bien de puertas afuera, la ministra de Investigación y candidata a la presidencia de la región de París (Île-de-France) intentó hacer como que contaba con el apoyo del presidente de la República, toda la prensa sabe que el croissant se le atragantó a la candidata por la bronca del presidente.

Sarkozy está muy enfadado con sus candidatos a las regionales de la derecha, muchos de ellos ministros del Gobierno. Presa de la ira porque, como escribe el diario económico Les Echos, ha tenido que "ponerse de luto" cara a estos comicios que él quería convertir en un "laboratorio estratégico electoral" con vistas a las presidenciales de 2012.

Las regionales debían servir como laboratorio para los comicios de 2012

Conforme a su costumbre, Sarkozy culpa del fiasco electoral que se avecina a sus hombres, y no a sí mismo, pese a que las decisiones estratégicas de campaña coaliciones únicas de la derecha en la primera vuelta fueron tomadas por él mismo. En los últimos días ha multiplicado las broncas, y ha dado orden a todos los ministros de mojar la camiseta en todas las regiones durante los nueve días de campaña que quedan antes de la primera vuelta.

El caso de Île-de-France, región estratégica donde las haya por albergar la capital francesa, no es el único. Pero sí es el más llamativo. Los candidatos de la UMP pensaron hace una semana haber encontrado un argumento de campaña letal contra la izquierda cuando descubrieron que un candidato del Partido Socialista y de origen africano, Alí Soumaré, tenía un pasado de joven con algunos roces con la policía que quedaron inscritos en su casillero judicial.

Machacaron con esos incidentes, que al fin y al cabo son los que tienen inscritos decenas de miles de jóvenes de la región y no constituyen delito. Acusaron al PS de "intentar lavar a un delincuente multirreincidente". Tanto quisieron machacar que, de forma ilegal, hurgaron en archivos judiciales y policiales en busca de la prueba. Cuarenta consultas irregulares de los ficheros con el nombre Alí Soumaré han sido detectadas por la policía. Al final, los responsables de la UMP esgrimieron la prueba de un Alí Soumaré culpable de "robo con agravantes" hace unos años. Mala suerte: se trataba de un "Alí Soumaré", homónimo del candidato socialista, pero no del propio candidato, que nunca cometió tal delito.

La derecha se equivoca de persona al acusar a un candidato del PS

Cambio de estrategia

En uno de sus últimos mítines, Alí Soumaré antes de tomar la palabra, clamó ante el auditorio: "Espero que hayan escondido sus móviles y sus carteras". La carcajada y el aplauso probablemente llegaron hasta el Elíseo y algo tuvieron que ver con la sorda ira de Sarkozy.

Si bien el presidente ha enviado a sus ministros en primera línea, pensando ya en posibles remodelaciones de Gobierno tras las elecciones, ha decidido cambiar de estrategia respecto a su papel. Hasta ahora se mantenía entre dos aguas, aprovechando cualquier discurso para efectuar un desplazamiento a una región y apoyar a su partido. Desde que da por perdidas las elecciones, mutis. En su último discurso, en el que promete salvar la industria del país desde una localidad cercana a Marsella, no pronunció ni una palabra sobre las regionales.

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