Jueves, 4 de Marzo de 2010

Otra prueba de carácter

El Madrid se mete en cuartos tras vencer al Efes

M. ALBA ·04/03/2010 - 22:00h

M. ALBA - Felipe Reyes.

La ciclotimia de Ergin Ataman, técnico del Efes, siempre obliga a una prueba constante de carácter. De su propia rotación y, en especial, de la ajena. Porque su capacidad para generar partidos desquiciados, levantando y oponiendo castigos constantes a tipos como Nachbar, Rakocevic o Santiago, llegados en verano para generar éxitos, pero denostados en apenas una docena de semanas, encuentra una batalla donde el contrario piensa de forma plácida. Así le sucedió ayer al Madrid, cuando Reyes encontraba un margen de tranquilidad (46-52, min. 26) concebido desde los pilares en los que se han reformulado los blancos tras la Copa: buena defensa, solidaridad en el rebote, eficiencia en el triple y la apostilla de Llull como punto de partido de la escapatoria.

De nada le había servido, hasta entonces, al Efes que Tunceri quisiera sentirse importante ante su ex equipo (con siete puntos en el primer cuarto acortaba las tímidas ventajas del Madrid) o que Kasun ejerciera su superioridad frente a cualquier par al que Messina decidía enfrentarle. La contundencia del Madrid, marcada por la resurrección de Garbajosa desde el 6,25 y el estajanovismo de Felipe en la pintura, se quebró en cuanto Ataman encontró el sentido común entre las filias y fobias de su rotación.

La aparición de Santiago, uno de los muchos ex ACB que juegan en el equipo de la cervecera turca, recondujo las pautas de conducta. Su aportación en la zona, eliminando a Tomic, sacando de sitio a Lavrinovic y picando a Reyes, cambió la ventaja por asfixia. La ofensiva llenó el quinteto blanco de madurez ante la teatralidad de Ataman y el empeño de Nachbar.

En apenas un minuto, el esloveno condenó la ventaja blanca (69-74) a un juego de taquicardia (75-76), que Llull sofronizó, a falta de 3 segundos, para meter al Madrid en cuartos, tras confirmarse el triunfo del Maccabi ante el Siena. El objetivo ahora es el liderato de grupo. Una opción imposible para el Baskonia tras su dura derrota ante el Olympiakos.