Viernes, 5 de Marzo de 2010

Los escándalos calientan la ceremonia

Baron Cohen, en la calle; y En tierra hostil, en los tribunales

ROBERTO ARNAZ ·05/03/2010 - 08:00h

Sacha Baron Cohen, en un programa de televisión.

Quedan sólo dos días para la gran noche y las colinas de Hollywood ya están al rojo vivo. Las jornadas previas a la gala se han convertido en una sucesión de sobresaltos para las dos películas favoritas, Avatar y En tierra hostil. Los últimos, el despido del cómico Sacha Baron Cohen de la lista de presentadores de la gala por reírse de James Cameron y la demanda judicial contra el filme de Kathryn Bigelow.

Según el comunicado oficial, Cohen ha sido despedido por "diferencias creativas". Pero la realidad es distinta. El cómico británico, protagonista de Borat y maestro del humor políticamente incorrecto, quería que su primera presencia en los Oscar fuera sonada. Y lo ha sido. Disfrazado de mujer NaVi embarazada y con Ben Stiller como cómplice, Cohen pretendía salir al escenario del teatro Kodak y reclamar la paternidad del bebé a Cameron.

La broma no ha hecho gracia, al menos en la Academia. Bill Mechanic, productor de la gala, ha asegurado que "era demasiado pesada" y que podría "enfadar a Cameron". El director de Avatar se ha apresurado a asegurar que no le importa que bromeen sobre él o su película y que lo único que espera "es pasar un rato divertido en la ceremonia". Pero el despido es irrevocable.

A la otra gran favorita de también le acompaña la polémica. Sólo dos días después de que uno de sus productores fuera excluido de la ceremonia por pedir el voto de manera poco ortodoxa, un soldado del ejército estadounidense, el sargento Jeffrey Saarver, ha demandado a los creadores del filme. Estima que la película se basó, sin permiso, en su experiencia en Irak. El guión utilizó el relato del periodista Mark Boal, que recorrió Irak empotrado en la unidad de desactivación de explosivos de Saarver. Su abogado, Geoffrey Fieger, aseguró a la CNN que "trasladaron su vida al filme y luego afirmaron que era ficción", y que decidieron no presentar antes la demanda "para no dañar" las posibilidades de En tierra hostil en la gala del domingo. Ahora es el turno de los abogados.