Jueves, 4 de Marzo de 2010

La negociación sindicatos-patronal entra en terreno pantanoso

Reuters ·04/03/2010 - 18:52h

Las negociaciones entre sindicatos y patronal para una reforma que permita la reactivación de un mercado laboral español con casi un 20 por ciento de desempleo está viviendo su primer momento de tensión, un mes después de que los actores sociales firmaran un acuerdo de mínimos.

El diálogo social parecía encarrilado hasta que el director de Relaciones Laborales de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), José de la Cavada, dijo el miércoles que la patronal puso en la mesa de diálogo una propuesta de contrato para menores de 30 años con despido libre y sin aportación a la seguridad social -por lo tanto, sin prestación por desempleo-.

La propuesta fue inmediatamente recibida con rechazo tanto por el Gobierno como por los sindicatos, y hasta el propio presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, negó que la patronal hubiera puesto sobra la mesa tal propuesta.

"Fue un ejemplo de lo que se hace en Francia", dijo el jefe de los empresarios en una entrevista televisada en referencia a la propuesta, que sus defensores calificaron como "contrato de inserción" y que sus críticos han tildado de "contrato basura".

El secretario general de Comisiones Obreras (CCOO), Ignacio Fernández Toxo, consideró la idea como una ocurrencia para dinamitar el diálogo social.

"Esto es claramente un provocación, y no le vamos a dar pábulo a una propuesta que no ha sido puesta sobre la mesa de diálogo", dijo un portavoz de CCOO.

La propuesta recibió críticas también de la ministra de Economía, Elena Salgado, y del de Trabajo, Celestino Corbacho.

Entre los jóvenes tampoco ha gustado la actitud de la patronal.

"Es repugnante que, mientras hay una masiva destrucción de empleo, y son los jóvenes quienes la sufren con más intensidad, la CEOE está intentando aprovecharse en lugar de tomar medidas que podrían crear empleo", dijo el presidente del Consejo de la Juventud de España, José Luis Arroyo.

El Gobierno pidió en enero --en medio de críticas por su gestión de la crisis-- a los agentes sociales que hicieran un gesto de acercamiento, que dio como resultado la firma del Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC).

Sin embargo, algunos sectores de la CEOE no habrían quedado satisfechos con lo que consideran fueron concesiones excesivas a los sindicatos, y han filtrado esta propuesta a la prensa.

"En su momento hicimos este preacuerdo para dar un mensaje positivo, y había una serie de medidas muy concretas que la CEOE va a tener que cumplir", señaló, en referencia al AENC, firmado el 9 de febrero y con vigencia hasta final de 2012.

El AENC establece subidas salariales de hasta el 1 por ciento en 2010, de entre el 1 y el 2 por ciento en 2011, y de entre el 1,5 y el 2,5 por ciento en 2012, aunque también establece una cláusula de descuelgue que permite no cumplir este objetivo cuando las dificultades económicas de las empresas lo justifiquen.

ATENTOS AL FUTURO

Los inversores están muy atentos a las negociaciones para ver si España puede encontrar la fórmula para ser más competitiva y recortar su tasa de desempleo, ahora que no puede devaluar su moneda al formar parte de la zona euro.

Si no se consigue la reforma, economistas piensan que España tiene pocas posibilidades de alcanzar sus objetivos de crecimiento, fundamentales para cumplir su programa de ahorro de 50.000 millones de euros con el que pretende llevar el déficit fiscal al 3 por ciento del PIB en 2013, desde el 11,4 por ciento de 2009.

La preocupación sobre las perspectivas fiscales de España a medio y largo plazo --expuestas al contagio durante el pánico de los mercados sobre otra economía periférica de la zona euro, Grecia, el mes pasado-- llevó el diferencial del bono español a 10 años respecto al bono alemán hasta los 100 puntos básicos.

Casi un 40 por ciento de los menores de 25 años en España están sin trabajo, en un mercado laboral que ofrece una de las indemnizaciones por despido más altas de los países desarrollados a los trabajadores con contrato fijo, pero deja casi sin derechos a los que tienen contrato temporal.

El Banco de España dijo hace meses que la reforma laboral es el principal desafío de la economía española.

Después de que la economía española cayera en recesión tras la explosion de una burbuja inmobiliaria que duró una década, en 2008, los empleadores recortaron de sus plantillas principalmente a trabajadores temporales, con menores costes de despido.

Un anterior intento de la patronal había fracasado a finales del año pasado, cuando Díaz Ferrán --propietario de la quebrada aerolínea Air Comet, que dejó en tierra a 7.000 pasajeros justo antes de la Navidad-- propuso recortes en los pagos a la seguridad social por parte de las compañías.