Jueves, 4 de Marzo de 2010

Obama trata de agilizar la reforma sanitaria

Reuters ·04/03/2010 - 09:07h

El presidente estadounidense, Barack Obama, dijo el miércoles que es hora de aprobar su amplia reforma sanitaria, aunque sea mediante una mayoría simple demócrata en el Congreso, puesto que es un tema muy importante para que sea retrasado tras un año de debate.

Los estadounidenses está aguardando la dirección del Gobierno, dijo Obama, acompañado de doctores y enfermeras en batas blancas en la Sala Este de la Casa Blanca.

"Todo lo que se podía decir aquí sobre el cuidado de salud se ha dicho y todos lo han dicho", dijo.

"Ahora es el momento de tomar una decisión sobre cómo reformar finalmente la atención sanitaria para que funcione, no sólo para las compañías aseguradoras, sino para las familias y empresas estadounidenses", agregó.

Obama declaró que su plan incluye propuestas tanto de los demócratas como de sus rivales republicanos, que se oponen a la idea de reformar un sector de 2,5 billones de dólares y que representa una sexta parte de la economía estadounidense.

El presidente se mostró contrario al llamamiento republicano para descartar los proyectos de ley aprobados por la Cámara de Representantes y el Senado el año pasado y comenzar de nuevo.

"Dadas estas sinceras y sustanciales diferencias entre las partes sobre lo que se necesita para regular la industria de seguros y la necesidad de ayudar a millones de familias de clase media a tener seguro, no veo cómo ayudaría otro año de negociaciones", aseveró Obama.

Las compañías de seguros siguen elevando las primas, dijo. "Para nosotros empezar de nuevo podría simplemente llevar a un retraso que podría durar otra década o incluso más", declaró.

Los demócratas se han preparado para sancionar una medida final en el Senado sin el apoyo de la oposición mediante un proceso llamado reconciliación, que requiere una aprobación con la mayoría simple, en vez de los habituales 60 votos necesarios en la Cámara de 100 miembros.

Obama no utilizó la palabra reconciliación, un término que pocos estadounidenses comprenden, pero aclaró que apoyaba el proceso con sus declaraciones llamando al Congreso a votar.

"No importa qué enfoque favorezcan, creo que el Congreso de Estados Unidos le debe al pueblo estadounidense una votación final sobre la reforma de salud", recalcó el presidente.

Las apuestas políticas son enormes para Obama, cuyo índice de aprobación cayó durante la batalla de la reforma sanitaria frente a la oposición unificada republicana y las preocupaciones del público sobre una tasa de desempleo que se cierne cerca del 10 por ciento.