Jueves, 4 de Marzo de 2010

La visita papal empuja las catalanas a finales de noviembre

Si Montilla insiste en agotar mandato, la fecha más probable es el 28 de noviembre

FERRAN CASAS ·04/03/2010 - 00:30h

El president Montilla en una imagen reciente. - edu bayer

El Govern trabajaba hasta ahora con los primeros fines de semana del mes de noviembre para convocar las elecciones autonómicas. Pero la visita de Benedicto XVI el próximo 7 de noviembre a Barcelona para consagrar la Sagrada Familia altera los planes. A priori, nadie le da mucha trascendencia política, pero unos y otros admiten de forma más o menos explícita que la visita captará una fuerte atención mediática y popular que puede dificultar aún más la movilización de un electorado tocado por la crisis o los casos de corrupción.

El president José Montilla siempre ha manifestado que, si no hay causas de fuerza mayor que se lo impidan, como un cisma en el Govern por una sentencia adversa del TC sobre el Estatut, agotará el mandato del segundo Tripartito. La legislatura acaba el 1 de noviembre. Según el Estatut, el mandatario catalán debe llamar a las urnas al menos 15 días antes. Entre que firme el decreto como muy tarde podría hacerlo a mediados de octubre y que los catalanes vayan a las urnas pueden pasar de 40 a 60 días. Ello situaría las elecciones, como muy tarde, a mediados de diciembre.

Fuentes del Tripartito asumen que no sería "estético" apurar hasta ese extremo la legislatura ni acercar tanto los comicios a las Navidades. Y menos mezclar la campaña con la visita del Papa. Así las cosas, descartado el cinco de diciembre por ser un fin de semana pegado a un largo puente, nadie plantea esperar al 12 de diciembre. Gana enteros el 28 de noviembre como fecha electoral. Cualquier otro domingo de noviembre metería a Benedicto XVI y sus homilías en campaña. Montilla tampoco convocará el 31 de octubre, que cae en medio de un fin de semana largo. Otra opción considerada sería el 24 de octubre, pero son mayoría en el Govern los que quieren dilatar el proceso para esperar a que la situación económica mejore.

Formalmente, los partidos del Tripartito declararon ayer que Benedicto XVI no debe influir en la fecha. Pero, quiera o no, dilatará unas semanas la legislatura.