Miércoles, 3 de Marzo de 2010

Grecia sube el IVA y congela las pensiones

Atenas anuncia dolorosos recortes y amenaza con recurrir a la ayuda del FMI si la UE no actúa

DANIEL BASTEIRO ·03/03/2010 - 23:00h

reuters - El primer ministro griego, Giorgios Papandreu, ayer en Atenas.

Más impuestos, unas pensiones congeladas y menos pluses para funcionarios cuyo sueldo ya no iba a subir este año. Con esas tres medidas, Grecia pretende acabar de una vez por todas con las dudas sobre su capacidad para refinanciar su deuda y, de paso, contribuir a rebajar un déficit público que triplica los límites de la Unión Europea.

El primer ministro griego, Giorgios Papandreu, confía en que subir el tipo general del IVA, del 19 al 21%, rebajar los extras de los funcionarios en un 30% y congelar las pensiones, entre otras medidas, le permitirá recortar el gasto público en 2.400 millones de euros al tiempo que recauda otros 2.400 millones. Las medidas, que suman 4.800 millones de recaudación total (algo menos del 2% del PIB heleno), son "duras" pero necesarias "para la supervivencia de nuestro país y nuestra economía", justificó Papandreu.

La agencia de calificación de riesgo Moody´s aplaudió el plan

Es el tercer paquete de medidas que el primer ministro diseña desde que llegó al poder en octubre. Su anuncio se produce sólo una semana después de que los técnicos de Bruselas, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) visitasen Atenas para asegurarse de que, esta vez, el Gobierno no miente en sus estadísticas y cumple lo que promete.

Tanto los mercados como las agencias de calificación de riesgos acogieron positivamente las reformas. El euro subió respecto al dolar y se redujo el diferencial de interés del bono griego con respecto al alemán, índice fundamental para evaluar las posibilidades de refinanciación de la deuda. "Las nuevas medidas apuntan a la clara voluntad resolutiva del Gobierno para recuperar el control de las finanzas públicas", aseguró Sarah Carlson, analista de Moodys especialista en Grecia. Sin embargo, la agencia no subirá el rating del país, recortado en diciembre pasado a A2.

Atenas se ha adelantado al mes de prueba que la UE le concedió para demostrar que puede rebajar el déficit en este año en cuatro puntos desde el 12,7% de 2009. Pese al disgusto de los sectores que sufrirán los recortes, Papandreu no sólo no ha apurado su tiempo para presentar más reformas, sino que amenazó con rebelarse ante la tutela de la UE si no hay contrapartida. "Ya hemos hecho lo necesario, ahora le toca a Europa", advirtió fuera de las cámaras tras el Consejo de Ministros heleno. "Si la UE no nos da apoyo político, Grecia podría recurrir a la ayuda del FMI", añadió. La opción, el último recurso de Atenas, minaría la credibilidad internacional de la UE para afrontar sus propios problemas.

Durão Barroso promete medidas de rescate, pero no las detalla

Desde Bruselas contestó José Manuel Durão Barroso, el presidente de la Comisión, que en las últimas semanas exigió más contundencia en el recorte griego. "El ambicioso programa de Grecia para corregir sus desequilibrios fiscales va ahora en la buena dirección", agradeció. Barroso volvió a asegurar que la solidaridad europea se explicitará si Grecia lo necesita. Tampoco aclaró cómo, pese a los llamamientos griegos que piden un sistema europeo que sirva para cualquier país en apuros.

Contra la especulación

En la presentación de la estrategia Europa 2020, un documento que pretende mejorar los niveles de empleo o inversión en investigación, Barroso prometió propuestas de la Comisión respecto a un nuevo "marco para ocuparse de las amenazas inminentes a la estabilidad financiera de la zona euro", según reza el documento. Preguntado por su desarrollo, Barroso guardó silencio y prefirió "no especular".

Ese nuevo instrumento de rescate, que supondría un hito en la coordinación económica europea, fue también reclamado por el Nobel Joseph Stiglitz, quien pidió "un nuevo marco para responder a este tipo de problemas".

El Partido Socialista Europeo reclama, por su parte, la creación de un fondo europeo para los socios de la zona euro que gestionaría el Banco Europeo de Inversión. Como esas propuestas tienen de momento un horizonte lejano, Papandreu se reunirá mañana con Angela Merkel y el domingo con Nicolas Sarkozy. Los líderes de Alemania y Francia son considerados los cerebros del plan de rescate griego, que podría articularse próximamente en forma de garantías públicas a bancos europeos que inviertan en deuda helena.