Miércoles, 3 de Marzo de 2010

Examinar a los atletas prevendría la muerte súbita

Reuters ·03/03/2010 - 18:41h

Por Frederik Joelving

Varias de las casi 100 muertes súbitas de atletas jóvenes ocurridas por año durante la práctica deportiva en Estados Unidos podrían evitarse si se controlara mejor la salud cardíaca, sugirió un nuevo estudio.

Los exámenes, según otra investigación, costarían menos de 100 dólares por atleta.

La mayoría de los atletas que mueren son estudiantes universitarios o secundarios que sufren un paro cardíaco por una cardiopatía que nadie había detectado hasta el incidente.

Las guías recomiendan realizar exámenes físicos y elaborar una historia clínica antes de iniciar los deportes universitarios, y algunos médicos también aconsejan realizar un electrocardiograma (ECG).

Dos estudios independientes en Estados Unidos, publicados en Annals of Internal Medicine, demuestran que ese estudio extra ayuda a identificar al doble de los atletas en riesgo a un bajo costo.

"Gastamos mucho dinero en diseñar terapias para los mayores. Ahora podemos hacerlo para los jóvenes", dijo a Reuters Health el cardiólogo Aaron Baggish, coautor de uno de los estudios.

Durante tres años, el equipo de Baggish, del Hospital General de Massachusetts, en Boston, controló con ECG a 510 estudiantes de Harvard.

La mayoría de los problemas cardíacos aparecen como una actividad anormal, pero no todos. Entonces, el equipo utilizó también el ultrasonido, que es el examen más utilizado para detectar cardiopatías y mucho más costoso que el ECG.

El ultrasonido detectó a 11 atletas con enfermedad cardíaca. Tres tenían una condición tan grave como para suspender la participación deportiva, como el engrosamiento del músculo cardíaco, que puede alterar el ritmo y causar un paro cardíaco.

Con el ECG más el examen físico y los antecedentes clínicos, los médicos identificaron a 10 de los 11 casos, incluidos los tres casos graves.

En cambio, con el control habitual, detectaron sólo cinco casos y un caso grave.

"El ECG es una herramienta extraordinaria para detectar pacientes en riesgo", dijo el doctor Gaetano Thiene, cardiólogo de la Universidad de Padua, en Italia, que no participó en el estudio.

En Italia, el control de los atletas jóvenes es obligatorio desde 1980 y la muerte súbita bajó 10 veces (de cuatro a 0,4 por cada 100.000 atletas por año). En Estados Unidos, afecta a uno de cada 100.000.

Cuando un cardiólogo descubre un problema potencial con el ECG, realiza un ultrasonido. Si hay una cardiopatía grave, al atleta se le indica realizar sólo disciplinas de baja intensidad, como golf.

En el estudio, uno de cada seis atletas estudiados fueron falsos positivos. Si bien el número sería "muy alto", Baggish opinó que hay que refinar los criterios de interpretación del ECG para el uso en atletas.

Sumar el ECG al control estándar costaría 89 dólares por atleta, según un análisis de rentabilidad de un equipo de Stanford. "El costo por participante es bastante razonable, ¡menos que un buen par de zapatillas!", dijo a Reuters Health el doctor Mark Hlatky, de la Stanford University.

FUENTE: Annals of Internal Medicine, 2 de marzo del 2010.