Miércoles, 3 de Marzo de 2010

La Fundación Tàpies resaltará el espíritu resistente del artista ante las normas y los códigos

EFE ·03/03/2010 - 07:28h

EFE - El emblemático y polémico "calcetín" del artista Antoni Tapies ha sido instalado en la terraza exterior de la sede de la Fundación Antoni Tàpies, que ha reabierto hoy sus instalaciones.

La remodelada Fundación Tàpies reabre de nuevo sus puertas con la voluntad de mostrar al público la "resistencia y la desobediencia epistemológica de las normas y los códigos de la historia" que caracterizan la obra de Antoni Tàpies, ha afirmado hoy la directora del centro, Laurence Russel.

Durante el acto de presentación del nuevo edificio de la Fundación Tàpies a las autoridades, el hijo del artista y presidente de la Fundación, Miquel Tàpies, ha afirmado que el centro abre las puertas, tras dos años de reformas, gracias a la "suma de esfuerzos, a la tenacidad, a la voluntad política y a cierta osadía alocada".

Miquel Tàpies ha pedido la complicidad de las autoridades para impulsar el proyecto y, minutos más tarde, el presidente de la Generalitat, José Montilla, ha anunciado que "antes del verano se cerrará un acuerdo para el contrato programa que reconocerá la labor de Antoni Tàpies y garantizará el futuro de la Fundación y la difusión de su obra y su pensamiento".

El artista Antoni Tàpies ha visitado las nuevas instalaciones acompañado de su esposa, Teresa, del presidente de la Generalitat, José Montilla, el alcalde de la ciudad, Jordi Hereu, el conseller de economía Antoni Castells y el conseller de Cultura, Joan Manuel Tresserras.

La comitiva ha recorrido las tres plantas de exposición y la biblioteca de la Fundación, pero, a causa de la lluvia, no ha podido visitar la controvertida escultura "El mitjó" (El calcetín), que se expone en la nueva terraza.

La Fundación Tàpies, que cerró sus puertas en 2008 para adaptar el edificio a las nuevas normas de evacuación de incendios y hacerlo accesible a las personas discapacitadas, estrena su nueva etapa con la exposición "Els llocs de l'art" (Los lugares del arte), que mañana será presentada a los profesionales del sector y que el público podrá ver a partir del viernes y hasta el domingo en jornadas de puertas abiertas.

La exposición reúne obras de Tàpies de los últimos veinte años y algunas de mediados de los años 40, que resumen su obra y su idea de arte: "En un mundo que favorece el individualismo y la falta de solidaridad, él nos invita a pensar en nosotros en relación con los otros", ha explicado Laurence Russel.

Además, en el número 225 de la calle Aragó de Barcelona se expone una selección de obras que pertenecen a la colección privada del artista, entre las que destacan varias ediciones del Corán, películas de Georges Meliès, esculturas, máscaras, jeroglíficos o tratados científicos, "objetos muy cotidianos que invocan la magia y la transformación", según Russel.

El nuevo museo está pensado para ser "un lugar de contemplación y de diálogo donde podemos encontrarnos con el riesgo, con lo desconocido y con lo indomable", ha precisado Russel.

Así, la sala de exposición acogerá el concierto de seis horas "Cuarteto de cuerda Número 2" de Morton Fledman, el auditorio, proyecciones de las películas de Meliès de la filmoteca del artista y la próxima presentación del primer volumen de memorias de Tàpies "Fragmento para una autobiografía. Obra escrita completa".

La sede de la Fundación, la antigua editorial Monaner y Simón, obra del arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner, ha sido reformada por los arquitectos Iñaki Ábalos y Renata Sentkiewicz, con una inversión de 8,3 millones de euros, y ha ganado unos 600 metros cuadrados.

Ábalos ha señalado que al reformar el edificio "ha sido un verdadero reto conseguir que el arte sea el foco de la atención visual de todo el mundo e intentar que el edificio modernista recobre nueva vida".

A su vez, Hereu ha destacado que el edificio es representativo de lo que es la ciudad, porque aúna la estética modernista con el pasado industrial "que dio tanta fuerza a la ciudad".