Miércoles, 3 de Marzo de 2010

Tres atentados suicidas causan 33 muertos en Irak

Reuters ·03/03/2010 - 14:17h

Treinta y tres personas murieron el miércoles y otras 55 resultaron heridas cuando unos suicidas en coches bomba atacaron dos comisarías y un hospital en una ciudad al noreste de Bagdad, a pocos días de las elecciones parlamentarias.

Los comicios nacionales del domingo en Irak son considerados cruciales para la nación marcada por la guerra.

Las elecciones se producen en momentos en que las tropas estadounidenses se preparan para terminar los combates en agosto antes de un retirada total para finales de 2011, e Irak comienza a atraer a inversores extranjeros en un esfuerzo de reconstrucción.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, ha puesto parcialmente sus esperanzas de reelección en la mejora de la seguridad en todo Irak, y altos cargos estadounidenses e iraquíes dicen que los ataques de supuestos insurgentes islamistas suníes se enfocan en minar su Gobierno chií.

La policía dijo que dos atacantes condujeron sendos vehículos con explosivos contra comisarías en el centro y el oeste de Baquba, 65 kilómetros al noreste de la capital.

El tercer atacante, que usaba un uniforme de policía y se desplazaba a pie, se inmoló dentro del principal hospital de la ciudad cuando los heridos eran trasladados para recibir tratamiento, dijo la policía.

El suicida intentó atacar al jefe de policía provincial, quien visitaba el hospital, pero los guardias de seguridad lo detuvieron. Varias personas murieron o resultaron heridas y se produjo más caos cuando los guardaespaldas del jefe policial dispararon al aire al azar.

"El atacante suicida vestía un uniforme de policía, con el rango de teniente", dijo a Reuters Ali Mohamed, un policía herido que recibía tratamiento en el hospital.

Al menos 12 de los muertos eran agentes de policía.

Baquba es la capital de Diyala, una inestable provincia donde Al Qaeda y otros grupos extremistas suníes siguen batallando contra las tropas estadounidenses y las fuerzas de seguridad iraquíes.

Una volátil mezcla étnica-sectaria de minorías kurdas, mayorías chiíes y suníes que dominaron Irak durante el Gobierno de Sadam Husein, han dificultado llevar la paz a Diyala.

TOQUE DE QUEDA

La portavoz del gobernador, Samira al Shibli, dijo que las fuerzas de seguridad han impuesto un amplio toque de queda en la provincia tras los ataques.

La violencia política esporádica y los asesinatos han manchado la víspera de las elecciones, especialmente en Bagdad y la provincia oeste de Anbar.

Sin embargo, hasta el miércoles la campaña no ha visto grandes ataques suicidas como los que devastaron edificios públicos y hoteles en Bagdad en enero, diciembre, octubre y agosto.

Muchos iraquíes temen que los atentados puedan aparecer nuevamente antes de los comicios.

Talib Mohamed Hasan, jefe del consejo provincial de Diyala, dijo que insurgentes financiados por extranjeros intentaban asustar a los iraquíes y alejarlos de las cabinas de votación, pero que no lo lograrían.

"Incluso si estos ataques continúan el día de las elecciones, la gente votará. Se ha convertido en un desafío", declaró.

La violencia sectaria que comenzó tras la invasión de 2003 liderada por Estados Unidos se ha reducido en gran parte, pero las relaciones siguen tensas entre los suníes y la mayoría chií que ganó poder con la caída del dictador Sadam Husein, de origen suní.