Martes, 2 de Marzo de 2010

Els Joglars celebra su 50 aniversario con un toque futurista

Reuters ·02/03/2010 - 16:25h

A la mezcla de lo popular y la investigación propia de la compañía Els Joglars, dirigida por Albert Boadella, el artista ha querido añadir un toque de futurismo con su nueva obra ,''2036 Omena-G'', un nombre que hace referencia (y reverencia) a los 50 años del grupo.

Con el habitual sarcasmo con el que Els Joglars ha plasmado la evolución social en España en el último cuarto de siglo, esta obra, que estará en los escenarios de los Teatros del Canal de Madrid del 4 de marzo al 4 de abril, es un retrato de ellos mismos, los propios actores convertidos en ancianos dentro de 26 años.

''(La obra trata de) ancianos insensatos, locos que se drogan a base de la Seguridad Social'', dijo el director en la rueda de prensa de presentación en Madrid de su último proyecto, que ya ha sido representado en Sevilla.

La puesta en escena es la de unos actores que se representan a sí mismos en 2036, construyendo así sus propios personajes y liberando tensiones en una aventura, la de imaginar el futuro, que a Boadella le produce ''más que miedo, pánico''.

El director de la que es la compañía privada más longeva de Europa ha querido mostrar también que uno puede enfrentarse a la vejez de forma "digna e inconformista", como tradicionalmente ha hecho su compañía desde que nació en 1961.

Desde entonces, el teatro de Els Joglars ha tenido varios enemigos. Durante la dictadura franquista lo fue el régimen, y ya en democracia, "los progres".

''El problema de España es que ya no quedan conservadores'', dijo Boadella, de 66 años.

Para el director, ligado en sus inicios a la izquierda antifranquista catalana y hoy crítico con los nacionalismos exacerbados, defiende que su compañía ha tenido que ver siempre con la libertad.

''La libertad es el signo de identidad más relevante de todos estos años para encontrar el talón de Aquiles del poder'', apuntó.

Boadella, que sufrió un día de prisión y un consejo de guerra durante la dictadura franquista, ve como ''formidable'' una dictadura ''para la gente del teatro'', porque así los actores tienen un ''enemigo a batir, el tirano''.

En esta ocasión, el enemigo es el viejo, que según Boadella hoy día ''viste de formas estrafalarias'' y no muestra los valores de antaño. El actor Ramón Fontserè, uno de los bastiones interpretativos de Els Joglars, muestra de nuevo sus aptitudes representativas, en este papel.

''Les aseguro que es más fácil hacer de guapo que de viejo. De guapo (esto) es lo que hay'', bromeó el protagonista de obras como "El Nacional", con la que Els Joglars ganó el Premio Nacional de Teatro en 1994, o "Ubú president" (1995).

Pero, en 2036, ¿los ahora jóvenes, que serán adultos, irán al teatro? La viceconsejera de Cultura de la Comunidad de Madrid, Concha Guerra, sentada junto a Boadella, asiente con la cabeza, pero el director matiza.

''(En 2036) habrá incluso más teatro, y a eso contribuirán los medios de comunicación, (a difundir) esa realidad virtual''.