Miércoles, 3 de Marzo de 2010

Un tribunal iraní confirma la pena de muerte a un estudiante opositor, según una web

EFE ·03/03/2010 - 11:45h

EFE - El ex presidente iraní Akbar Hashemi-Rafsanyani. EFE/Archivo

Un tribunal de apelación de Irán ha confirmado la pena de muerte impuesta por una corte revolucionaria a un estudiante detenido durante las protestas postelectorales, informó hoy la página web opositora Kalame.

Según la fuente, afín al líder del movimiento verde de oposición, Mir Husein Musaví, mantuvo la sentencia dictada contra Amin Valian, de 20 años, quien había sido acusado de un delito de "Mohareb" (enemigo de Dios).

Al parecer, el condenado había admitido ante el tribunal haber lanzado piedras contra milicianos islámicos durante la represión policial de la manifestación del día de Ashura, en el que murieron ocho personas.

Kalame arroja dudas sobre el juicio y denuncia que la principal prueba es una foto en la que al parecer se ve cómo el estudiante lanza las piedras.

"Condenar a muerte a una persona en base a una fotografía es algo increíble, que deja atónitos tanto a sus familiares como a sus amigos", afirma.

Según la web, Valian, miembro de la asociación estudiantil "Oficina para promover la Unidad", hizo campaña en favor de Musaví en la ciudad de Damghan, situada a unos 300 kilómetros al este de Teherán.

La noticia sobre la ratificación del veredicto no ha sido aún ni confirmada ni desmentida por la prensa estatal.

La República Islámica está sumida en la peor crisis política y social que ha sufrido en sus treinta años de historia desde que el pasado junio cientos de miles de personas salieran a la calle para protestar por la reelección del presidente, Mahmud Amadineyad, que la oposición considera fraudulenta.

Desde entonces, las protestas no han cesado pese a la violenta represión de la policía, las miles de detenciones y la persecución de los opositores.

El Poder Judicial ha condenado a más de un centenar de personas a diversas penas, entre ellas a ex miembros del anterior gobierno, representantes de la oposición, periodistas e investigadores.

Además ha condenado a muerte a una docena de personas, de las que ocho aún están pendientes de apelación.

Meses atrás, el régimen ejecutó a dos hombres detenidos antes de las elecciones, acusados de pertenecer a los grupos de oposición en el exilio, a los que el régimen responsabiliza, junto a países como Estados Unidos o el Reino Unido, de los disturbios.