Lunes, 1 de Marzo de 2010

Problemas visuales están ligados con aumento de riesgo demencia

Reuters ·01/03/2010 - 18:44h

Por Amy Norton

Los adultos mayores con mala visión, y en especial con problemas visuales sin tratar, tendrían más riesgo de desarrollar demencia que el resto, de acuerdo a un nuevo estudio.

Los autores hallaron que entre 625 adultos mayores estadounidenses con función cognitiva normal, aquellos que dijeron tener peor visión, aun con anteojos correctivos, eran propensos a desarrollar demencia en los siguientes 8 años y medio.

Durante el estudio, 168 participantes desarrollaron Alzheimer u otras demencias. De esos hombres y mujeres, menos del 10 por ciento había calificado su visión como "excelente" al inicio del estudio, a diferencia del 31 por ciento de los participantes con función cognitiva normal durante el seguimiento.

Por otro lado, un cuarto de los participantes que desarrolló demencia había calificado su visión como "buena" o "mala", a diferencia del 11 por ciento de aquellos que tenían la capacidad cognitiva intacta.

Al analizar los efectos del tratamiento, el equipo halló que la máxima posibilidad de desarrollar demencia estuvo en las personas con mala visión sin tratamiento. El riesgo disminuía en los que recibían alguna forma de cuidado oftalmológico.

Los resultados, publicados en American Journal of Epidemiology, no prueban que los problemas visuales causen demencia o que el tratamiento oftalmológico retrase el deterioro cognitivo.

Pero sí sugieren que podría ocurrir, según la doctora Mary A.M. Rogers, profesora asistente de investigación de medicina interna en la University of Michigan, Ann Arbor.

Ya se conoce la relación entre la demencia y los problemas de visión, dijo Rogers a Reuters Health. Pero, en la práctica, esos trastornos se detectan y tratan después de diagnosticar la demencia.

El nuevo estudio, indicó Rogers, muestra que los problemas de visión se adelantarían varios años al diagnóstico de demencia.

Se desconoce por qué los problemas oculares y la mala visión favorecen la demencia. Una posibilidad, explicó Rogers, es que la limitación visual impida hacer actividades como caminar, leer, hacer crucigramas o socializar. Estas actividades reducen el riesgo de demencia en los mayores.

Los resultados surgen de 625 mayores estadounidenses que participaron en un estudio desde 1992.

En general, los participantes que dijeron que tenían una visión "muy buena" o "excelente" eran un 63 por ciento menos propensos a desarrollar demencia en los siguientes 8 años y medio que aquellos con peor visión.

El equipo de Rogers analizó después los efectos combinados de los problemas visuales tratados o no en el riesgo de desarrollar Alzheimer.

A diferencia de las personas con buena visión y que realizaron por lo menos una consulta al oftalmólogo durante el estudio, el grupo con mala visión que no consultó al especialista era nueve veces más propenso a recibir el diagnóstico de Alzheimer.

En cambio, entre los participantes con mala visión y que hicieron por lo menos una consulta al oftalmólogo, el riesgo de Alzheimer no aumentó significativamente.

Asimismo, los hombres y las mujeres con mala visión que no habían recibido algún tratamiento, como cirugía de cataratas, tenían cinco veces más riesgo de desarrollar Alzheimer. Ese riesgo aumentó 2,5 veces en los que sí habían recibido esos tratamientos.

FUENTE: American Journal of Epidemiology, online 11 de febrero del 2010.