Lunes, 1 de Marzo de 2010

Lugar de nacimiento influye mucho en el peso de los inmigrantes

Reuters ·01/03/2010 - 18:06h

Por Lynne Peeples

El lugar de nacimiento de un inmigrante en Estados Unidos podría tener un papel significativo en cuánto engordará tras llegar al país, de acuerdo a un nuevo estudio.

Es más, el lugar de nacimiento determinaría cuánto influiría ese peso en el riesgo de sufrir diabetes.

"Hallamos una relación evidente entre el sobrepeso y la diabetes en ciertos grupos de inmigrantes, pero no en todos", dijo a Reuters Health Reena Oza-Frank, de la Emory University.

En general, los inmigrantes tienen una mejor salud que los estadounidenses nativos. Pero aquellos que llegan muy jóvenes son más propensos que los más grandes a aumentar de peso con el paso del tiempo en el país norteamericano.

En el estudio publicado en American Journal of Public Health, Oza-Frank y su colega K.M. Venkat Narayan explicaron que trabajos previos habían unificado a los inmigrantes en un solo grupo para compararlos con los estadounidenses nativos.

El equipo analizó datos de más de 34.000 inmigrantes adultos de nueve regiones que participaron en el Sondeo Nacional de Salud. Cuando se les evaluó la diabetes y el índice de masa corporal (IMC), la mayoría había vivido en Estados Unidos por lo menos 15 años.

Así surgieron diferencias significativas entre los grupos de inmigrantes.

Por ejemplo, los de Asia Central tenían un mejor estado de salud en general: sólo el 24 por ciento tenía sobrepeso (IMC de por lo menos 25; el punto de corte para la obesidad es 30). Y hasta entre los que tenían sobrepeso, la tasa de diabetes se mantuvo bastante baja, en alrededor del 3 por ciento.

Pero en los nativos de la India, la tasa de diabetes era del 10 por ciento, la más alta de las nueve regiones y tres veces más alta que en los inmigrantes europeos. Aun así, no eran propensos a tener sobrepeso.

Los inmigrantes de México, América Central y del Caribe tenían mucho más riesgo de tener sobrepeso (60 por ciento) y diabetes (más del 5 por ciento) que los inmigrantes europeos.

La obesidad, la diabetes y la inmigración están creciendo en Estados Unidos. Uno de cada tres estadounidenses es obeso y uno de cada 10 tiene diabetes. Casi un cuarto de los niños tiene por lo menos a uno de sus padres inmigrante.

Varios factores podrían explicar las distintas respuestas a la vida estadounidense. Van Hook detalló cuáles serían antes y después de la migración. Por ejemplo, los inmigrantes de los países más pobres, donde la desnutrición es un problema, no considerarían que el sobrepeso sea un inconveniente.

FUENTE: American Journal of Public Health, febrero del 2010.