Lunes, 1 de Marzo de 2010

Estimulación eléctrica ayudaría a tragar a víctimas de un ACV

Reuters ·01/03/2010 - 18:02h

Por Frederik Joelving

Pequeñas descargas eléctricas en la garganta ayudarían a las víctimas de un accidente cerebrovascular (ACV) a superar los problemas al tragar, de acuerdo a un pequeño estudio británico.

Hasta tres cuartos de las personas que sufren un ACV quedan con problemas para tragar debido a que el infarto cerebral afecta las áreas involucradas en esa actividad. Muchos pacientes no se recuperan y algunos necesitan alimentarse por un tubo.

"Mejorar la deglución en pacientes con ACV es lo que más impacto tendrá en su calidad de vida", dijo a Reuters Health Shaheen Hamdy, de la University of Manchester.

Hamdy estudió si la estimulación de los nervios en la garganta con pequeñas descargas eléctricas puede reactivar las áreas cerebrales que afectó el ACV.

Según publicó Gastroenterology, Hamdy puso a prueba la idea en víctimas de un ACV con dificultad para tragar y en personas sanas, a las que se les estimuló el cerebro con un campo magnético para simular un ACV.

Primero, a los 28 pacientes con ACV se les introdujo un tubo pequeño en la garganta. Luego, al azar, el equipo le aplicó choques eléctricos leves a la mitad de los pacientes durante 10 minutos, durante tres días consecutivos. A la otra mitad no se le aplicó corriente.

Días después, el equipo usó rayos X para controlar cómo los pacientes tragaban los líquidos.

Al principio, los pacientes se ahogaban dos tercios de las veces, pero sólo un cuarto de las veces después de los choques eléctricos. No hubo mejoría en el grupo al que no se le aplicaron las descargas.

Tragar también fue más fácil después de la estimulación y los pacientes abandonaron el hospital cinco días antes.

Pero Hamdy enfatizó que el estudio es pequeño y preliminar, y que no todos los pacientes mejoraron. "No es la panacea", dijo.

Pero agregó que si un estudio más grande confirma los resultados, el tratamiento beneficiaría a una gran cantidad de pacientes.

Pese a que la nueva tecnología beneficiaría a esos pacientes, los expertos advierten sobre algunas complicaciones.

"En términos de practicidad, no es algo fácil de aplicar a los pacientes", opinó Giselle Mann, que trabajó con desórdenes de la deglución y rehabilitación durante 25 años.

Mann, de la University of Florida, dijo que había participado como paciente en un ensayo y consideró que la colocación de la sonda era molesta. Los adultos mayores, frágiles -o sus familias- no estarían preparados para encargarse de un tratamiento invasivo después de un ACV.

La estimulación eléctrica de la garganta "aumentaría el tamaño de las áreas cerebrales del cerebro que controlan la deglución, que podría ser el modo en que los pacientes con un ACV recuperarían espontáneamente la deglución", explicó Hamdy.

Hasta ahora, Hamdy no halló efectos adversos del tratamiento. Su universidad sigue desarrollando la tecnología, que comenzaría a comercializarse dentro de dos años.

FUENTE: Gastroenterology, online 4 de febrero del 2010.