Lunes, 1 de Marzo de 2010

Sarkozy promete ayuda a las víctimas de las tormentas

Reuters ·01/03/2010 - 14:59h

El presidente francés, Nicolas Sarkozy, recorrió el lunes las zonas del oeste de Francia afectadas por las tormentas e inundaciones del fin de semana, en las que han muerto al menos 48 personas, prometiendo tres millones de euros para ayudar a las víctimas.

Sarkozy visitó la localidad costera de Aiguillon-sur-Mer, la zona más dañada y donde se han recuperado 25 cadáveres tras el colapso de un dique costero que originó inundaciones que atraparon a muchas de las víctimas mientras dormían.

El Gobierno ha declarado la tormenta desastre natural, lo que permitirá a las víctimas reclamar compensaciones e indemnizaciones de seguros y ha anunciado también que intentará que la Unión Europea ayude a la región.

Sarkozy dijo que habría un examen detallado de las causas del desastre, un plan para reforzar los malecones y ayudas urgentes para los agricultores.

El desastre ha llevado también a cuestionar las normas de construcción en la costa y la seguridad de los diques marinos, pero en un momento en el que se espera que la cifra de muertos crezca a medida que los equipos de rescate continúan con las búsquedas, Sarkozy dijo que era demasiado pronto para esbozar las consecuencias.

"Hay muertos, desaparecidos y les debemos nuestra compasión", dijo tras supervisar los daños desde un helicóptero. "Ciertamente no es el momento para empezar con argumentos polémicos", añadió.

Las intensas lluvias, combinadas con intensos vientos y enormes olas, destruyeron varios muros de la costa atlántica en las regiones occidentales de Vendée y Charente Maritime el fin de semana.

Muchas personas se despertaron para encontrar sus casas inundadas y varios de los afectados contaron que tuvieron que nadar para ponerse a salvo ya que el agua entró por las ventanas de sus casas.

Las víctimas que tuvieron que abandonar sus hogares inundados fueron acogidas en refugios temporales y los numerosos heridos trasladados a los hospitales cercanos.

Las primeras informaciones sugieren que los daños los causó una combinación inusual de vientos extremadamente intensos de hasta 160 km por hora, fuertes corrientes marinas y una depresión atmosférica que reforzó la repentina subida del nivel del agua.

El servicio meteorológico francés emitió una alerta el viernes, pero no hubo evacuación de las zonas costeras.

El ministro de Transporte, Dominique Bussereau, negó que las autoridades hubieran fallado a la hora de tomar precauciones suficientes, pero Philippe de Villiers, presidente del gobierno local de Vendee, indicó que se debería examinar la legislación costera sobre la construcción.