Lunes, 1 de Marzo de 2010

Chile trata de recuperarse tras el seísmo, que causa 700 muertos

Reuters ·01/03/2010 - 12:10h

Por Mario Naranjo e Ignacio Badal

Chile intentaba el lunes ponerse en pie tras un violento seísmo y varios maremotos que causaron más de 700 muertos, borraron del mapa pueblos enteros y obligaron a militarizar algunas ciudades para detener unos saqueos que disminuyeron parcialmente durante la noche del domingo.

La industria minera, crucial para una de las economías más sólidas de América Latina, se sacudía el polvo y reanudaba las operaciones. Los mercados financieros tenían previsto abrir el lunes, 48 horas después de que el país fuera sacudido por un terremoto de magnitud 8,8, uno de los mayores de la historia.

Pero el caos reinaba todavía en las regiones del centro de Chile, donde decenas de miles de personas pasaron la segunda noche a la intemperie por temor a las réplicas, después de que el seísmo demoliera casas, derrumbara puentes y alterara sus vidas.

Las autoridades contabilizaban 711 muertos, pero la cifra parecía destinada a crecer con las noticias de los pueblos costeros arrasados por los tsunamis que siguieron al temblor. Sólo en la localidad de Constitución fueron notificadas 350 víctimas fatales, según medios locales.

"La catástrofe es enorme (...) hay un número todavía yo diría creciente de personas desaparecidas", dijo presidenta, Michelle Bachelet, enfrentada a una dura prueba a pocos días de terminar su mandato.

Bachelet despachó unos 10.000 soldados hacia las regiones de Maule y Bío-Bío para impedir saqueos y facilitar la distribución de ayuda para dos millones de damnificados.

En Concepción, la segunda ciudad de Chile 500 kilómetros al sur de Santiago y una de las más golpeadas por el terremoto, miles de personas sin luz, agua ni alimentos saquearon tiendas y supermercados. Algunos aprovecharon el caos para robar televisores e incluso lavadoras.

El Gobierno intentó controlar la situación imponiendo el toque de queda en la ciudad de 670.000 habitantes, algo que no ocurría desde la dictadura de Augusto Pinochet, y en la madrugada del domingo soldados patrullaban las calles desiertas y custodiaban los comercios.

En los pueblos que circundan esta ciudad, los vecinos denunciaban intentos de robo a las viviendas y asaltos a la gente que dormía en las calles.

"Acá, gente extraña se ha subido a los techos de las casas, buscando robar algo y por más que los vecinos nos organizamos y salimos a pedir ayuda, no hay nadie, ni los milicos, ni los carabineros (policía)", dijo a radio Biobío una mujer que llamó desde la vecina ciudad de Lota.

Según el subsecretario del Interior, Patricio Resende, se registraron 160 detenidos la noche del domingo.

El centro histórico de Talca, una ciudad de 180.000 habitantes a 250 kilómetros al sur de la capital, también quedó en ruinas.

"No tenemos agua ni nada. Nadie se ha aparecido a entregar ayuda. Se necesita más presencia policial para que se ordene esto. Hay mucha gente que está robando", dijo a Reuters Ana, de 78 años, mientras hacia cola delante de un supermercado.

DAÑOS INMENSOS

Los daños podrían costar a Chile hasta 30.000 millones de dólares, o casi el 15 por ciento de su Producto Interior Bruto, según Eqecat, una firma que ayuda a las aseguradoras a delinear modelos de riesgo.

En Santiago, menos castigada que otras ciudades, la vida iba regresando lentamente a la normalidad y la bolsa de valores tenía previsto operar el lunes.

Los primeros aviones comenzaron a aterrizar el domingo en el aeropuerto de la capital, también afectado por el quinto mayor terremoto de la historia del que se tenga registro desde 1900.

Allí tocará tierra el martes la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, que mantiene su plan de viajar esta semana a Chile pero recortó su estancia en Santiago.

El Gobierno dijo que una oficina de la Armada, encargada de alertar de posibles tsunamis, cometió un error de diagnóstico y no alertó a tiempo sobre un maremoto que arrasó decenas de pueblos costeros.

Las regiones de Maule, Bío-Bío, O'Higgins, Araucanía, Valparaíso y Metropolitana, que concentran un 80 por ciento de la población del país, fueron declaradas zona de desastre.

Chile está situado sobre una de las zonas más sísmicas del planeta.

Expertos del Servicio Geológico de Estados Unidos dijeron la solidez de sus construcciones evitó que el terremoto, el quinto más fuerte de que se tenga registro desde 1900, provocara aún más muertes, como ocurrió con el de enero en la capital de Haití.