Lunes, 1 de Marzo de 2010

El Ejército en la calle, solución parcial a los saqueos en Chile

Reuters ·01/03/2010 - 11:12h

La presencia de los militares en las calles de la sureña ciudad de Concepción ayudó parcialmente a reestablecer el orden tras una ola de saqueos y pillaje que se produjo en una de las ciudades más grandes afectadas por el sismo que sacudió a Chile el sábado.

El domingo, después de que turbas de gente saquearan supermercados, almacenes, gasolineras y farmacias, la presidenta Michelle Bachelet decretó el estado de excepción, que llevó a los militares a las calles y al establecimiento de controles y toques de queda, por primera vez, en 20 años de democracia.

En Concepción, una de las zonas más afectadas por el terremoto, los militares patrullaban la ciudad revisando la identificación incluso de la prensa que dormía en sus coches, mientras que en las poblaciones que circundan a esta ciudad, los vecinos denunciaban intentos de robo en sus viviendas y asaltos a quienes dormían en las calles.

"Acá, gente extraña se ha subido a los techos de las casas, buscando robar algo y por más que los vecinos nos organizamos y salimos a pedir ayuda, no hay nadie, ni los milicos, ni los carabineros (policía)", dijo a radio Biobío una mujer que llamó desde la vecina ciudad de Lota.

Cerca de Lota, el terremoto provocó la caída de un muro de la cárcel y escaparon 50 reos, situación que se repitió en algunos centros de detención de la zona.

Los militares prohibieron el tránsito de personas desde las 21:00 hora local (2400 GMT) hasta las 06:00 horas (09:00) del lunes y patrullaron la ciudad de Concepción en camiones de combate llenos de soldados, en una imagen que evocó la dictadura de Augusto Pinochet.

"¿Qué podemos hacer, si nosotros tenemos palos para defendernos y ellos vienen armados", dijo un poblador de Coronel, localidad donde los vecinos se organizaron para proteger los bienes que no perdieron durante el terremoto.

Según el subsecretario del Interior, Patricio Resende, se registraron 160 detenidos la noche del domingo.