Miércoles, 3 de Marzo de 2010

El auto del juez va a ninguna parte

ERNESTO EKÁIZER ·03/03/2010 - 01:20h

Hay una lección interesante del viaje a ninguna parte que ha emprendido el auto del titular del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional en relación con su acusación de que "obran diligencias" en el "procedimiento que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita entre las FARC y la ETA", diligencias (no pruebas o indicios, véase el lenguaje del juez) que hubieran cabido en los 26 folios escritos, pero que brillan por su ausencia.

Presunción de inocencia

Zapatero cede a las presiones mediáticas y políticas

Y esa lección, a la luz de las declaraciones del líder del PP, Mariano Rajoy, es que el único que tiene derecho a la presunción de inocencia, por así decir, es Luis  Bárcenas, el ex tesorero del PP cuyos presuntos delitos en el caso Gürtel se instruyen en el Tribunal Supremo. Sí. Pero Bárcenas tiene tanto derecho a gozar de esa presunción como, digamos, el gobierno de una nación extranjera. Para Rajoy no es así. A él ningún juez le va a explicar lo que ya sabe, a saber, las "acusaciones de una enorme gravedad" contra el Gobierno venezolano por colaborar con terroristas. Y por eso el Gobierno, según María Dolores de Cospedal, "debería plantearse seriamente romper relaciones".

¿Se ha leído Rajoy los 26 folios del auto del juez? ¿Sabrá que hasta llegar a la parte dispositiva, página 26, el juez no menciona la conducta del Gobierno de Venezuela respecto a las organizaciones terroristas y que lo hace finalmente como quien no quiere la cosa? Le pide a quien coopera con los terroristas la entrega de los mismos.

¿Qué no puede ser? Lo es: "Líbrese copia del presente auto y remítase al Ministerio de Asuntos Exteriores y al Ministerio del Interior con el objeto de que practiquen gestiones pertinentes ante las autoridades cubana y especialmente venezolana para que cooperen en la entrega extradicional de algunos de los procesados, pues obran diligencias en este procedimiento que ponen de manifiesto la cooperación gubernamental venezolana en la ilícita colaboración entre las FARC y ETA, y en especial de Arturo Cubillas Fontán, que tiene o ha tenido cargo público en ese país". ¿Cuáles son esas pruebas? ¿No merecían incluirse en el apartado de hechos del auto? La pistola humeante que el juez tiene en las manos es Cubillas, casado con una funcionaria del Gobierno venezolano. Si se aplicase el criterio de Rajoy para este caso, Bárcenas y los otros conmilitones del caso Gürtel, con las pruebas que sí conocemos, lo pasarían francamente mal.

Una segunda lección es la velocidad de José Luis Rodríguez Zapatero de viaje por Alemania. Infórmese, pida datos al Ministerio del Interior y a la Fiscalía General del Estado y no se guíe por el comportamiento de rebaño de los medios de comunicación para decidirse a disparar.