Martes, 2 de Marzo de 2010

El régimen cubano se resiste a cargar con la muerte de Zapata

La televisión estatal mostró anoche un reportaje que recoge los testimonios de varios médicos que trataron supuestamente al preso político, además de imágenes de la madre en el hospital

PÚBLICO.ES ·02/03/2010 - 10:26h

El régimen cubano está dispuesto a seguir defendiéndose de las acusaciones por la muerte del disidente Orlando Zapata Tamayo la semana pasada tras pasar 85 días en huelga de hambre. Anoche, la televisión estatal Cuba TV emitió un reportaje de nueve minutos de duración para explicar su versión de los hechos.

En las imágenes aparecen los testimonios de varios de los médicos que supuestamente atendieron a Zapata tanto en el centro para presos de Camagüey como en el Hospital Nacional de la Habana. También se aprecian imágenes de la madre del preso político charlando con los doctores, tomadas posiblemente sin permiso.

La conclusión para el Gobierno cubano es que no hubo maltrato ni negligencia de ningún tipo en el caso de Zapata Tamayo. Según los facultativos que le trataron, tanto él como su madre, Reina Tamayo, estaban al tanto de "las consecuencias de su decisión y el peligro que representaba para su vida".

Durante el vídeo, incluso se escucha a la madre afirmar en una conversación telefónica que los médicos tenían un riñón preparado para trasplantárselo por si le fallaba. "Van a luchar hasta el final pero la situación es crítica", reconoce la mujer.

Críticas del exterior 

Desde el extranjero se ha criticado la situación de los presos políticos no si Zapata fue bien atendido en el hospital 

Lo que Cuba trata de demostrar es que Zapata, a pesar de ser un preso político, recibió un trato adecuado y que, por tanto, las críticas desde el exterior no se pueden centrar en eso. En realidad, la madre no criticó que los médicos no le atendieran correctamente, sino que las autoridades tardaron demasiado en trasladarlo del centro para reclusos de Camagüey hasta la Habana, una vez que su estado había empeorado.

Tampoco las criticas internacionales se han orientado al tratamiento que tuvo Zapata en el hospital, sino al hecho de que Cuba siga reteniendo a los presos de conciencia. La disidencia en Miami, por su parte, criticó las supuestas palizas que habría recibido Zapata antes de morir y el hecho de que se encontrara recluído con los presos comunes.  

Fidel Castro rechazó hoy estas afirmaciones y dijo que en Cuba no se tortura a ningún preso.

Durante el transcurso del reportaje, la televisión estatal también emitió una conversación telefónica grabada entre dos disidentes y una activista en Miami en la que, según el documento, no se prerocuparon en ningún momento por la salud de Zapata, sino porque la madre convocara una rueda de prensa.

 

España presionó para evitar su muerte

Zapata Tamayo falleció el pasado 23 de febrero en el Hospital Nacional de la Habana. Había pasado 85 días de huelga de hambre y fue detenido en la primavera de 2003 junto a otros 75 disidentes.

El régimen cubano fue duramente criticado por aquel movimiento y la represión contra los opositores es una de las causas que hacen que la Unión Europea mantenga el embargo a la isla.

España siempre ha tratado de mediar entre la UE y la Habana y ha reclamado en numerosas ocasiones libertad para los presos de conciencia. De hecho, el caso de Zapata había salido a la palestra cuando se reunieron en Madrid hace dos semanas delegaciones de ambos gobiernos. España exigió a Cuba que lo pusiera en libertad.

El régimen hizo caso omiso y el preso falleció. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, volvió a reclamar entonces la puesta en libertad de los presos de conciencia e hizo ver a Cuba su preocupación por las carencias en el respeto a los derechos humanos en la isla.