Martes, 2 de Marzo de 2010

Rato busca su propio pacto de Toledo

Tiene reunido desde anoche al Consejo de Caja Madrid para planificar el ejercicio

V. Z. ·02/03/2010 - 00:40h

El Consejo de Caja Madrid se reúne en Toledo. - Dani Pozo

El Parador de Toledo fue en 1995 el lugar donde consiguió cerrarse uno de los acuerdos más trascendentales para la economía española: el de la reforma de las pensiones, conocido como el Pacto de Toledo. Rodrigo Rato, que actúa por primera vez como presidente ejecutivo del consejo de administración de Caja Madrid, busca esta semana en el mismo foro lograr también un acuerdo trascendente para la entidad.

La caja se enfrenta a uno de los años más difíciles de su larga historia y el ex director del FMI quiere el apoyo de todo el consejo para diseñar la estrategia del ejercicio.

A las nueve de la noche de ayer, los 22 consejeros iniciaron el habitual retiro espiritual de todos los años. El marco es el de siempre. Rato no ha innovado. Pero las decisiones son este año, quizá, más trascendentes que ningún otro.

Los consejeros, que tenían que llegar anoche a Toledo antes de las 9, dan por hecho que el presidente les comunicará algún fichaje, aunque no se espera de momento que cambie ni a Matías Amat ni a Ildefonso Sánchez Barcoj, los dos máximos ejecutivos de la entidad. Tampoco se hablará de fusiones para el corto plazo. En su discurso de la semana pasada ante la asamblea general, rebajó bastante las expectativas sobre una operación corporativa.

Rato tendrá fácil el acuerdo porque cuenta con la total unanimidad del consejo. Hasta el PSOE lo apoya sin fisuras. De hecho, fue Virgilio Zapatero en representación del PSOE quien propuso su nombramiento como presidente nada más ser elegido por la asamblea. Rato tendrá este año algo que Miguel Blesa no pudo disfrutar en el pasado: el buen ambiente entre sus consejeros. Tras año y medio de lucha, ahora todos están en el mismo barco. Aun así, anoche no se fueron de copas.

Cenaron en el Parador y se fueron a descansar. Hoy (desde las 9.00 horas) les espera una larga jornada de presentaciones, en la que los directores de cada área de la caja explicarán sus objetivos, con los que armarán y aprobarán las previsiones para todo el año, tomando como base el plan estratégico trienal que termina este ejercicio.

Mañana, será el turno de Cibeles y la Corporación.