Martes, 2 de Marzo de 2010

El TS da una segunda oportunidad a Jiménez

El acusado de matar a dos policías se declara inocente

L. DEL POZO ·02/03/2010 - 00:00h

EFE - Pedro Jiménez, ayer, en la Audiencia de Barcelona durante el juicio.

"No estamos ante un enfermo mental, estamos ante un psicópata, una persona fría, violenta y cruel". Con estas palabras definió ayer la letrada de la acusación particular a Pedro Jiménez, el violador reincidente acusado de matar y violar a dos policías en prácticas en LHospitalet de Llobregat en octubre de 2004 cuando gozaba de un permiso penitenciario. Y Jiménez ni se inmutó.

El procesado ya fue juzgado en 2008 por el mismo crimen

El acusado, que ya ha sido condenado por diversos delitos violentos, fue penado en 2008 a 83 años de cárcel por el asesinato de las dos agentes. Sin embargo, una sentencia del Tribunal Supremo (TS) anuló el fallo por considerar que los hechos implicaban el delito de asesinato y, por lo tanto, debían de ser juzgados por un tribunal popular. Y así Pedro Jiménez empezó ayer a hilvanar lo que podría ser una segunda oportunidad.

"¿Mató usted a Silvia y a Maria Aurora?", preguntó la fiscal. "No", respondió Jiménez, que apenas ha variado un ápice su versión anterior. Según él, su presencia en el piso de las dos agentes se debió a que un amigo, llamado Mustafá, le encargó "una transacción". Su cometido era ir a recoger "un paquete [con drogas] y un sobre lacrado con papeles".

Jiménez mantiene que durante la visita se tomó una copa "de vodka" y que tuvo sexo consentido con Maria Aurora. "Lo demás está fuera de lugar", afirmó desafiante a la fiscal cuando esta le preguntó por los detalles.

La fiscalía pide para al imputado 103 años de cárcel por ocho delitos

Intimidación

La versión de los hechos de la fiscalía no tiene nada que ver con esa madrugada supuestamente festiva que según Jiménez compartió con las víctimas.

La acusación sostiene que el día de autos, hacia las ocho de la mañana, Jiménez siguió a Silvia cuando esta se dirigía a su casa después de trabajar y, ya en el ascensor de la portería, "la intimidó con una navaja u objeto similar" y la obligó a entrar en el piso. Una vez allí, "el acusado comprobó la presencia de Maria Aurora", de 23 años, y "venciendo sus posibles resistencias" amordazó a ambas de tobillos, manos y cuello "con diferentes prendas íntimas de vestir" .

El Supremo ordenó que el caso fuera visto por un jurado popular

Durante la declaración, la fiscal recordó que en anteriores delitos, por los que Jiménez ya fue condenado, el imputado también ató a sus víctimas con ropa interior. Él se defendió esgrimiendo que "no hay modus operandi que sea propio de nadie".

Según la acusación, Jiménez "con el ánimo de satisfacer sus deseos sexuales" violó a Maria Aurora y la mató. Luego, fue a la otra habitación y acabó con la vida de Silvia, mostrando un "total desprecio hacia la dignidad del cadáver". Antes de marcharse, prendió fuego al piso.

La acusación imputa a Jiménez dos delitos de asesinato, uno de agresión sexual, uno de profanación de cadáver, de incendio, de robo con violencia, de robo con fuerza y grado de tentativa, y otro de quebrantamiento de condena, por lo que solicita, como en la anterior ocasión, casi 103 años de cárcel.

Ante tales imputaciones, su abogado, Alejando Calvo, apeló a la compasión del jurado: "Jiménez es un hombre criado en la desestructuración". Además, dijo, es inocente.