Martes, 2 de Marzo de 2010

Éxitos antes que proyectos

Zaragoza y Barcelona dependen de la mejora deportiva

P. GRANDE ·02/03/2010 - 08:00h

PACO GRANDE - Blanca Fernández Ochoa saluda a Rienda.

Bajo este clima de ruina soterrada se mueven las candidaturas de Zaragoza y Barcelona para acoger los Juegos de 2020. Dos vías que abren los interrogantes sobre el modelo de futuro. ¿Se debe solicitar una sede olímpica sin buenos resultados deportivos? Marisol Casado, nueva miembro español del COI, defiende que "sin éxito deportivo, nunca puede haber éxito organizativo". Jaime Lissa-vetzky, secretario de Estado para el Deporte, maneja una línea distinta. "La actuación gris en Vancouver no impedirá que Zaragoza y Barcelona presenten buenas candidaturas para 2022", asegura.

El hielo, cuyos tres representantes lograron su mejor resultado de siempre, un salvoconducto de credibilidad, es el único punto de apoyo que pueden encontrar las ciudades aspirantes españolas. Sin embargo, su presidenta, María Teresa Samaranch, pone de relieve las carencias actuales. "Estoy en parte de acuerdo con los que critican esta decisión de pedir unos Juegos. Nosotros sólo tenemos 15 pistas en toda España. Hablamos de un período de 12 años, tiempo en el que se acometa primero la construcción de pistas y luego la promoción de deportistas, porque, como todos sabemos, sin participación local, no tiene ningún sentido y esa es la variable que internacionalmente más se tiene en cuenta".

Ferrán Terra, esquiador español, abre una variable de esperanza. "Pienso que así habrá más ayudas y que se conocerá nuestro deporte. Hay gente que no tiene ni idea de las disciplinas invernales". Mientras, Eduardo Roldán defiende el tirón positivo que puede suponer la doble opción de candidatura. "Es verdad que en el currículo de todo buen aspirante debe haber un palmarés, pero Barcelona-92 propició la promoción de deportistas, y me parece legítima y posible la aspiración", concluye el presidente federativo.

Sin embargo, como cualquier mensaje del COI en la elección de una sede olímpica, la necesidad de un buen resultado deportivo del país organizador aparece entre líneas a la hora de hacer lobby. Una situación que tanto Jordi Hereu como Juan Alberto Belloch, alcaldes de Barcelona y Zaragoza, respectivamente, han asumido durante la promoción de sus ciudades en Vancouver.

"Faltan 12 años, hay que cambiar la planificación total y empezar a trabajar con un grupo joven", incide Alejandro Blanco, presidente del COE, que llama a la reflexión absoluta. "¿Cómo vas a plantear hacer unos Juegos en un país en el que sólo seis deportistas han conseguido la clasificación directa y el resto han sido repescados? Les he dicho a los dos alcaldes que sin éxito deportivo, no se puede hablar de éxito organizativo".

Una premisa que, junto a las posibles pegas de infraestructuras, ha condenado de forma continua todos los intentos de Jaca.

Noticias Relacionadas