Martes, 2 de Marzo de 2010

Las mujeres y los niños, los últimos

En el rápido naufragio del 'Lusitania' triunfó el instinto de supervivencia sobre el altruismo del 'Titanic'

MIGUEL ÁNGEL CRIADO ·02/03/2010 - 08:00h

El ‘Titanic’, a punto de iniciar su primera y última singladura, el 10 de abril de 1912.

Dos horas y poco más. Eso es lo que separa el egoísmo de la solidaridad. También es la diferencia de tiempo entre lo que tardó el Titanic en hundirse, golpeado por un iceberg, y el Lusitania, enviado al fondo del mar por un submarino alemán. Ahora, unos investigadores sostienen que la rapidez con la que se hundió el segundo hizo que el grito de "sálvese quien pueda" se impusiera sobre el de "las mujeres y los niños primero".

El Titanic se sumergió 2 horas y 40 minutos tras el choque, en la madrugada del 15 de abril de 1912. Por su parte, el Lusitania se fue a pique sólo 18 minutos después de que le alcanzara un torpedo, el 7 de mayo de 1915, en plena I Guerra Mundial. En un estudio que publica PNAS , tres investigadores (de las universidades suizas de Zurich y Basilea y de la de Queensland, en Australia) muestran que, aunque la tripulación y el pasaje de ambos eran similares cuando zarparon, el perfil de los supervivientes fue muy diferente en cada caso.

Supervivientes diferentes

Los capitanes de los dos transatlánticos dieron orden a sus oficiales de que se siguiera la norma de dar prioridad a niños y mujeres en los botes salvavidas. Así ocurrió en el Titanic, donde 290 mujeres, de las 460 que tenían pasaje, se salvaron. Con los niños pasó lo mismo. Eran 115 y sobrevivieron 61. La peor parte se la llevaron la tripulación y los hombres de entre 16 y 35 años.

Sin embargo, en el caso del Lusitania, donde los oficiales no tuvieron tiempo de transmitir la orden, las cifras se invierten. Casi 300 mujeres, de las 483 que iban a bordo, se ahogaron. Apenas se salvaron niños (sólo el 25% de ellos). Aquí, la mayoría de los 636 supervivientes fueron hombres en la flor de la vida. Hubo también una cifra muy alta de tripulantes que se salvaron: 413 de 691, en especial varones.

Instinto de supervivencia

Para los autores del estudio, el factor tiempo es la clave para explicar estas diferencias. "Los resultados sugieren que hubo una mayor competencia (de los más fuertes) por sobrevivir en el Lusitania", escriben. En el Titanic, al contrario, "las normas sociales se mantuvieron mejor y hubo también una mayor disposición de los hombres a ceder su sitio en los botes salvavidas". Aunque la biología impone, en situaciones de vida o muerte, el instinto egoísta de supervivencia, si hay suficiente tiempo, las convenciones sociales afloran.

La clave es el tiempo. Como explica el profesor de la Universidad de Tecnología de Queensland , Benno Torgler, y coautor del trabajo explica: "Observamos una reacción instintiva a un peligro percibido en una primera fase. Tras un tiempo, llega un periodo de calma donde las órdenes de las funciones cerebrales del neocortex comienzan a imponrse a las respuestas instintivas que lleva al cambio hacia conductas prosociales". En el Titanic, tras el pánico inicial y el disparo de la adrenalina, con el paso de los minutos, los hombres cedieron al altruismo. En el Lusitania, primó el instinto de salvarse y sobrevivieron los más fuertes.

El factor de la clase social también sostiene la hipótesis de los investigadores. En un tiempo donde las diferencias de clase aún se explicaban por razones naturales, unos creían tener más derecho a salvarse que otros. En el Lusitania apenas hubo diferencias de clase entre los supervivientes. Pero en el Titanic, "los pasajeros de primera clase, y en parte también los de segunda, se procuraron el mismo trato preferencial respecto al acceso a los botes que estaban acostumbrados a recibir en el barco", dice el estudio. De hecho, ninguno de los pasajeros de tercera clase que iba en el Titanic logró sobrevivir a la tragedia.

Historia de dos tragedias

‘Titanic'  

El ‘Titanic' partió del puerto británico de Southampton con destino a Nueva York con 2.207 personas a bordo, 1.321 pasajeros y 886 tripulantes. Murieron 1.517.

El choque se produjo frente a las costas de Terranova (Canadá). Había sólo 20 botes salvavidas, con capacidad para 1.178 personas, el 52% del total.

‘Lusitania'

El ‘Lusitania' llevaba a bordo a 1.949 personas, 1.258 pasajeros. Fallecieron 1.313, casi el mismo porcentaje que en el ‘Titanic'.

Alemania advirtió de que atacaría los barcos ingleses en el Atlántico. Un ‘U-boat' lo torpedeó frente a la costa de Irlanda. EEUU usó la muerte de unos 230 compatriotas para entrar en la guerra.