Lunes, 1 de Marzo de 2010

Una niña de 12 años salvó a cientos de personas del tsunami

La menor avisó a los habitantes de su isla tocando un gong al conocer la noticia por su abuelo, que vive en Valparaíso

PÚBLICO.ES/EFE ·01/03/2010 - 16:41h

AFP PHOTO / MARTIN BERNETTI - Imagen de la isla Robinson Crusoe, situada en el archipiélago Juan Fernández, tomada en octubre de 2005.

Los desastres como el del terremoto de Chile dejan historias de héroes anónimos que salvan la vida de gente atrapada entre los escombros. En este caso se trata de una heroina, que salvó la vida de cientos de personas que habitan el archipiélago Juan Fernández, a 600 kilómetros de la costa chilena. La protagonista de la noticia tiene tan sólo 12 años y fue la encargada de alertar del tsunami que se acercaba a las islas como consecuencia del seismo. 

Según el diario La Tercera, Martina Maturana se enteró del terremoto a través de su abuelo, que reside en Valparaíso, y corrió hacia una plaza céntrica de la isla Robinson Crusoe, la principal isla del archipiélago. La menor hizo sonar un gong, que es la alarma del pueblo para estos casos. 

La señal sirvió para despertar a varios lugareños de la isla, quienes también empezaron a tocar campanas y a huir hacia las alturas, minutos antes de que una ola gigante destruyera buena parte del territorio, donde por el momento se han registrado ocho víctimas mortales y 13 desaparecidos.

Martina, hija de un carabinero destinado en la isla Robinson Crusoe, percibió el terremoto como un leve temblor, aunque avisó a su padre, quien llamó a Valparaíso para conocer el estado de su familia.

Al escuchar la magnitud del movimiento telúrico, la niña observó por la ventana que los botes varados en la bahía saltaban y chocaban entre ellos, tras lo que corrió a la plaza del pueblo para hacer sonar la alarma y salvar muchas vidas entre los cerca de 700 habitantes de la isla.

El gobernador de Valparaíso, Ricardo Bravo, viajó este domingo al archipiélago, donde aseguró que "no quedó nada". Según explicó, las olas entraron 300 metros en el territorio de la isla y destrozaron las viviendas de unos 200 habitantes, que fueron albergados en casas vecinas.