Lunes, 1 de Marzo de 2010

Visto dicho y oído 1-3-10

·01/03/2010 - 09:33h

Los mismos que se apropian de ciertas palabras para impedir que puedan representar realidades más amplias que las de su origen ancestral –‘matrimonio’ o ‘familia’– se lanzan ahora a una campaña de autopromoción defensiva con la que intentan darle la vuelta al adjetivo que define claramente su ideología derechista para hacer de él un simple prefijo. Ultrafuerte me parece.


El programa que más audiencia ha hecho a costa de la agresión a Neira volvió a entrevistar –cheque mediante– a la novia de su agresor, Antonio Puerta (o ‘el novio de Violeta Santander’, como también se refirieron a él). No contentos con eso, debatieron sobre la politización del caso; como si politizar fuera perverso, como sí lo es la mercantilización que ha hecho ‘La Noria’ del asunto.


Alguien debería explicarle a este señor, heredero de una mansión impresionante, que el servicio doméstico no forma parte de la decoración ni de sus propiedades, y que nada le da derecho a pellizcar la mejilla de su asistenta ante la cámara al tiempo que le pide –un par de veces– que sonría para terminar diciendo: "Pobrecita... ¡Es más buena!" Y él, un impresentable.