Lunes, 1 de Marzo de 2010

Y se hizo la luz... en África

Nuru Light. La empresa ha ideado y distribuye sistemas autónomos de iluminación en zonas donde no llega la electricidad

GLÒRIA AYUSO ·01/03/2010 - 08:20h

El 90% de la población africana no tiene acceso a la electricidad o bien pasa buena parte del día sin ella. En India, es el 40%. Las lámparas de queroseno son la alternativa más extendida, pero son peligrosas porque provocan incendios y, ante todo, son muy caras. Las familias gastan hasta un 30% de sus ingresos en el queroseno que alimenta su llama, que produce además una luz pobre y es muy contaminante. El programa Iluminar África, del Banco Mundial, premió la idea de un grupo de ingenieros que durante 14 meses diseñaron un nuevo sistema de iluminación accesible y barato. Sameer Hajee está dispuesto a hacer llegar el mecanismo a las zonas más recónditas de África e India mediante un sistema de distribución sostenible, que a la vez promueva la creación de un pequeño tejido empresarial local.

Para ello, ha creado la empresa Nuru Light, una iniciativa que, sin renunciar a obtener rentabilidad, busca facilitar la vida a miles de personas. "Fuimos a Ruanda para observar cómo vivía la población. Por la noche, no es posible ver ni tus propias manos", explica Hajee, director ejecutivo de la compañía. Hajee ha sido invitado estos días a las jornadas Doing Good and Doing Well sobre negocios responsables, organizadas por la escuela de negocios IESE en Barcelona.

"En Ruanda, de noche, no puedes ver ni tus propias manos"

Las luces diseñadas, que cuestan cinco dólares, permiten iluminar zonas concretas, pero pueden conectarse entre sí y alcanzar mayor superficie.

Su principal ventaja es el bajo coste de recarga mediante placas solares o un aparato que se asemeja a una bicicleta con pedales, que es el sistema más eficaz. En 20 minutos, pueden cargarse cinco luces que conservan una autonomía de 35 horas. En las zonas donde sí llega la electricidad, pero sólo en contados momentos, pueden recargarse enchufándose a la corriente.

Una familia ahorra el 90% del dinero que destinaba al queroseno

Nuru Light vende su producto a bancos que ofrecen microcréditos a pequeños emprendedores que adquieren las luces y el sistema de recarga. Los emprendedores locales, a su vez, venden o alquilan las luces en las zonas rurales en las que viven y son los encargados de recargarlas a cambio del cobro de 20 céntimos por luz. Según los cálculos de la empresa, el emprendedor puede ganar 13,5 dólares al día, mientras que una familia gasta sólo 6,50 dólares al año y se ahorra el 90% de lo que destinaba al queroseno.

Nuru Light acaba de empezar a operar, pero ya cuenta con 75 emprendedores en Ruanda y 15 en Kenia, y ha distribuido 9.000 luces. "Queremos vender 500.000 al año" en África e India, explica Hajee. La empresa espera tener beneficios en 2011.