Lunes, 1 de Marzo de 2010

Los disturbios de Hebrón se extienden hasta Jerusalén

Manifestantes palestinos y policías israelíes protagonizan batallas en el centro

EUGENIO GARCÍA GASCÓN ·01/03/2010 - 00:15h

Un grupo de palestinos arroja piedras a la policía en Jerusalén. - AFP

Después de casi una semana de protestas en la ciudad de Hebrón, al sur de la Cisjordania ocupada, los disturbios palestinos se extendieron ayer a Jerusalén, no sólo a la céntrica mezquita Al-Aqsa sino también a otros barrios extramuros, donde la policía israelí intervino con balas de caucho y gases lacrimógenos.

Los altercados llegan a Jerusalén como reacción a la decisión del primer ministro Binyamin Netanyahu, la semana pasada, de declarar patrimonio cultural de Israel la mezquita de Abraham, en Hebrón, y la tumba de Raquel, en Belén. A raíz de este anuncio, los palestinos se han enfrentado a diario al Ejército en Hebrón por temor a que Israel amplíe el expolio de la mezquita donde, según la tradición, está enterrado Abraham.

El sábado, decenas de palestinos protestaron por ese mismo motivo en la ciudad vieja de Jerusalén y llegaron hasta la Explanada de las Mezquitas. La policía y los soldados se desplegaron en la zona y decenas de manifestantes se encerraron en la mezquita Al-Aqsa. Las fuerzas israelíes tomaron la Explanada pero no entraron en la mezquita, donde los manifestantes pernoctaron.

Las fuerzas israelíes tomaron la Explanada pero no entraron en la mezquita

Ya en la mañana de ayer los ocupantes del templo lanzaron piedras contra media docena de visitantes. Según los palestinos, se trataba de seis colonos radicales que acudieron a la explanada a provocarles. Según la policía, eran seis "turistas".

Las autoridades israelíes han impuesto a los palestinos un régimen diario de visitas de turistas, extranjeros e israelíes, a la explanada de las Mezquitas, aunque no se les permite entrar en los edificios de Al-Aqsa o el Domo de la Roca. Los palestinos afirman que quienes entran con frecuencia no son turistas sino colonos radicales.

La salida de la mezquita

A primera hora de la tarde, los manifestantes abandonaron Al-Aqsa pero en varios puntos de la ciudad amurallada decenas de palestinos arrojaron piedras a soldados y policías. Disturbios similares tuvieron lugar en otros barrios extramuros de la Jerusalén ocupada, registrándose un pequeño número de lesionados en ambas partes y algunas detenciones.

Decenas de palestinos arrojaron piedras a soldados y policías

Para calmar la situación, Washington ha recomendado a Netanyahu que se desdiga de la decisión de declarar patrimonio cultural a los dos monumentos que se encuentran en medio de los territorios ocupados y que durante casi 1.400 años han sido administrados por los musulmanes sin interrupción, pero el líder israelí se ha negado.

La intervención de la policía y los soldados fue tan contundente que incluso impidieron la concentración de un centenar de niñas y muchachas que querían protestar en Jerusalén Este contra la decisión de Netanyahu.

Nabil Abu Rudeina, consejero del presidente Mahmud Abás, dijo que los actos de Israel tienen por intención bloquear la reanudación de las negociaciones de paz.