Viernes, 26 de Febrero de 2010

El sobrio futurismo de Armani y el color de Versace desfilan en Milán

EFE ·26/02/2010 - 21:22h

EFE - Una modelo desfila con una creación otoño/invierno 2010-2011 de la diseñadora italiana Luisa Beccaria durante la Semana de la Moda de Milán (Italia) este viernes.

La sobriedad y la elegancia de los tonos negros fueron hoy los protagonistas de las colecciones presentadas durante la tercera jornada de la Semana de la Moda Femenina de Milán, donde la firma Emporio Armani apostó por cortes geométricos y complementos futuristas.

Por el contrario, la casa Versace puso un toque de vivos colores a una jornada en la que la sobriedad y el clasicismo fueron la nota predominante, patrones para unas propuestas que ellas lucirán durante la próxima temporada otoño-invierno.

El diseñador italiano Giorgio Armani no renunció a su color fetiche en la colección para la temporada otoño-invierno 2010-2011, en la que rinde homenaje a las piernas de la mujer con vestidos y faldas por encima de la rodilla.

Durante el día, los pantalones anchos de talle alto en tonos siempre oscuros van acompañados de chaquetas que no restan un ápice de feminidad a una mujer madura que rejuvenece al caer la noche.

La arquitectura contagia la propuesta del modisto italiano, que confiere elegancia al cuerpo femenino a través del corte de sus prendas, con el que dibuja líneas futuristas que van acompañadas de lentejuelas negras de todas las formas posibles.

Armani ilumina un cuerpo coloreado en escala de grises con vestidos y blusas de tonos naranja, que parecen una versión evolucionada de la camiseta y que confieren un aire de comodidad a una mujer siempre elegante.

Lejos de la sobriedad casi generalizada en esta jornada, Donatella Versace presentó a una mujer extremadamente sexy y segura de sí misma, que se viste con llamativos colores para huir del frío del invierno y que no duda en recurrir a los elementos metálicos en sus prendas, para convertirse así en el centro de atención.

Vestidos ceñidos al cuerpo y faldas muy cortas dibujan, con colores desde el amarillo al turquesa, las curvas de una mujer juvenil que también apuesta por el clásico pantalón pitillo de cuero con atrevidas chaquetas.

Por la noche las faldas ganan centímetros y los tejidos vaporosos con corte de "sirena" toman el relevo combinándose con cristales y pieles metalizadas para vestir de largo a una mujer alejada del clasicismo imperante hoy en Milán.

En esta jornada, la firma Gianfranco Ferré volvió a la simplicidad a través de prendas prácticas que no renuncian a la sofisticación.

Los directores creativos de la firma, Tommaso Aquilano y Ruggero Rimondi, mostraron una propuesta basada en los colores blanco, negro y camel y confeccionada en tejidos preciosos para vestir a una mujer sencilla que sólo se permite caprichos al llegar la noche, donde el dorado pone la nota de color.

El plisado en faldas y vestidos y las maxi-hombreras en las chaquetas completan la galería de recursos desplegados por la firma, en una vuelta a sus orígenes tras varias colecciones mucho más experimentales.

Combinando también sobriedad y elegancia, la diseñadora italiana Alberta Ferretti recurrió a tejidos como la seda y el "chiffon" para vestir a una mujer que integra a la perfección las transparencias con los cristales de la firma Swarowski y que no necesita recurrir a colores estridentes para llenarse de glamour.

El negro, el blanco y el dorado de los vestidos de noche son también los protagonistas durante el día en abrigos que acaban en la rodilla, con bordes de piel.

Los hermanos canadienses Dean y Dan Caten, responsables de Dsquared2, fueron los encargados de romper con la sobriedad de una jornada en la que también desfiló la firma Versace.

Los gemelos Caten convirtieron la pasarela milanesa en una discoteca en la que la "mujer fatal" que proponen saca a relucir su faceta más agresiva, ataviada con minivestidos de tubo y escotes "bustier" en tonos rojos y negros.

Por su parte, Blumarine, de la estilista italiana Anna Molinari, encontró en el negro su mejor aliado, que, en el caso de su propuesta se traslada al continente africano con estampados de cebra tanto en las prendas como en los complementos y en faldas ligeramente por encima de la rodilla acabadas en flecos.