Jueves, 25 de Febrero de 2010

Bebés nacidos por FIV crecen bien, pero madres tendrían riesgos

Reuters ·25/02/2010 - 19:26h

Los bebés nacidos por fertilización in vitro (FIV) no tienen riesgo de desarrollar malformaciones congénitas ni de ser más pequeños para la edad gestacional, según un estudio realizado en Japón.

Pero los autores hallaron que las embarazadas gracias a una FIV eran más propensas que las que concibieron por vía natural a desarrollar una complicación llamada placenta previa, en la que la placenta obstruye el canal vaginal.

Estudios sobre bebés concebidos por FIV y por vía natural habían hallado peores resultados en los primeros, como altas tasas de malformaciones congénitas y más probabilidad de tener bajo peso al nacer, indicó el equipo de Mai Fujii, de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en Ginebra.

Pero los autores de una revisión de los mejores datos disponibles sobre la FIV publicados en el 2005 concluyeron que se desconocen los riesgos de la técnica de fertilización asistida en comparación con los de otros métodos como estimulantes ováricos o inseminación artificial.

En el nuevo estudio, el equipo comparó a casi 54.000 bebés concebidos naturalmente con 1.400 bebés nacidos por FIV. La muestra representó al 6 por ciento de los bebés nacidos en Japón en el 2006.

Veintitrés bebés concebidos por FIV murieron después del parto. La cifra fue tan baja que el equipo no pudo medir si la técnica elevaba o no la mortalidad infantil.

Uno de cada cinco de estos bebés tenía bajo peso al nacer, a diferencia de uno de cada seis bebés nacidos por parto natural. Pero la diferencia no fue estadísticamente significativa tras ajustar la edad materna, la edad gestacional del bebé al nacer y otros factores.

Un 2 por ciento de los bebés de cada grupo desarrollaron malformaciones. Si bien existen algunas evidencias de que la FIV causa ciertos defectos congénitos, el equipo explicó que el estudio no incluyó información específica sobre las malformaciones de los bebés.

Ambos grupos tuvieron el mismo riesgo de nacer con baja talla para la edad gestacional, mientras que la relación varones-mujeres nacidos vivos fue la misma en los dos grupos.

Estos resultados no prueban que los bebés concebidos por FIV sean más propensos a tener problemas. Además, la reducida cantidad de muertes infantiles y defectos congénitos significa que no se pueden definir "aumentos pequeños a moderados" de esos riesgos.

De todos modos, el 5 por ciento de las mujeres embarazadas por FIV desarrolló placenta previa, a diferencia del 1,5 por ciento de las mujeres que concibieron naturalmente.

Este trastorno es una complicación que aparece en el segundo o el tercer trimestre de gestación y puede causar sangrado vaginal e interferir con el parto.

Según el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos, ocurre en una de cada 200 mujeres, siendo más frecuente en las mujeres con más de un hijo, las que tuvieron una cesárea previa, las que fueron operadas del útero o quedaron embarazadas de mellizos o trillizos.

FUENTE: Fertility and Sterility, online 1 de febrero del 2010.